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30 de septiembre de 2014

¿Una versión de Doctor Who a la española? ¡YO DIGO SÍ, JODER!

Porque aquí somos muy de coger cosas de fuera, hacerles un par de arreglillos para que cuele dentro de nuestro folklore, nuestra forma alegre, pícara y dicharachera de ver la vida, impregnarles de ese toque de caspa tan nuestra, y a tomar por culo: tenemos un producto 100% made in Spain. Si tuvimos los cojones de hacer pasar a Dani Martin por una suerte de Jack Bauer madrileño, o de emular Cheers cambiando a Woody Harrelson por Resines, ¿por qué no probar con Doctor Who?


Ésta es mi propuesta. La serie no se llamaría Doctor Who, evidentemente. Aquí necesitamos un título directo, que no les haga comerse el coco demasiado a los televidentes. "El Doctor" podría valer, pero más de uno se esperaría un pseudo Hospital Central mixeado con Médico de familia, y Doctor Who no va de eso. "El Doctor de las galaxias" me parece más acertado. Además con eso enganchas a toda esa peña que sabe o en algún momento a oído hablar de La guerra de las galaxias, pero que le preguntas por Chewacca y te señala un rebaño asturiano.

Para las diferentes regeneraciones del doctor aquí tenemos actores válidos para dar y tomar. Por ejemplo, podríamos iniciar la cosa con algún actor consagrado que vaya a durar una temporada, porque lo de la regeneración hay que dejarlo mascadito cuanto antes: José Coronado, que haría lo de robar la TARDIS y todo eso. TARDIS que aquí simplemente se llamaría LA CAJA, y en vez de ser una cabina de policía londinense sería una de las antiguas cabinas de Telefónica.

Álex O'Doguerty sería una de las apuestas fuertes en una de las sucesivas regeneraciones. Pasaría pronto a ser uno de los doctores más queridos por la audiencia y con él se cosecharía un inmensa horda de fans. Sacaría mucho jugo a la indumentaria y al destornillador sónico, que aquí sería igualmente un palo pero que en una de las extremidades tuviera algún útil para golpear cosas. Que aquí las cosas se arreglan a hostias.

Raúl Arévalo podría ser otro sucesor de garantías. Y luego ya para atraer al sector que no hemos contemplado aún, las forracarpetas de la Super Pop, habría que poner durante un par de temporadas algún ídolo juvenil, estilo DVD, el niño guapo de Los Serrano, que a estas alturas ya tendrá pelos en los huevos y no fomentaríamos la pederastia. Para rematar la faena, el hombre que está en todas partes: Dani Rovira, que además tiene acento andalúz, muy aprovechable para todo tipo de chistes, burlas y gracietas que tan fácilmente nos sale en cuanto tocamos algún esteoro...estirio...(ay, la dislexia)...¡estereotipo, coño ya! Y como ahora está Peter Capaldi en plan cascarrabias, pues aquí tenemos a Pepe Sancho.

Vale, muy importante las acompañantes que va a tener el héroe. Igual que en el original triunfó Billie Piper, quien no se comía un colín en el mundo del Pop, pues aquí ponemos a Melody, que además es mona y apenas tiene que esforzarse para ser cateta pero que luego cae bien y tiene su gracia. Como madre de ella, Ana Obregón, que todavía tiene su público y es bastante fiel. Para cuando a Melody le toque quedarse encerrada en una dimensión paralela o anclada en un punto fijo del espacio-tiempo, tenemos a Alexandra Jimenez (sí, me comí mucho Los Serrano, ¿vale?). Y en la reserva para hacer de una españolizada River Song tenemos a una ya madurita Eva Santolaria.

Y no nos olvidemos de los innumerables enemigos: para mover cualquier Dalek y ponerle la voz nos vale Jesús Bonilla, y tenemos modelos polacos buscando su suerte en tierras latinas para dar y exportar, por lo que para enfundar gente grande en Cybermens también estamos cubiertos. La raza de Strax y el propio Strax sería Pepón Nieto; la mujer lagarto camuflada en el Londres victoriano sería Belén Rueda (pero camuflada de chulapa, claro). Y para los Slitheen nos valemos de cualquier político, que da todo el pego.

13 de agosto de 2014

¿Por dónde iba?

A ver, gente. Me he perdido. Yo os estaba contando mi fascinante vida y mis simpáticos pensamientos en este blog y de repente dejé de teclear. Con lo bonito que me estaba quedando el invento. Pero yo qué sé, me agobiaría o me entraría pereza, o simplemente no me salió de los cojones escribir más. Es que joder, ¿os he dicho ya que mi vida es fascinante?

Tan fascinante vida no da un minuto de tregua para ponerme a escribir cosas para que luego vosotros las leáis, digáis "qué pensamientos tan simpáticos tiene este muchacho", y cerréis la pestaña así sin más. Sin una mísera propina, o un cheque, o un Ford Mustang, o una invitación de un año para recorrerme Sudamérica. Joder, un detallito, yo qué sé.

Pero como persona de pensamientos simpáticos con vida fascinante que soy, soy un tío honrado, así que no os echaré la culpa por haber dejado de lado este pedazo de blog. Aunque la tengáis. Porque la culpa es solo vuestra, tenedlo claro. Pero como echaros la culpa sería lo más sencillo, buscaré otra excusa: maquetas. Maquetas de barcos antiguos. A eso me he dedicado todo el verano.

Que no os lo tragáis, ¿no? Normal.

Vale, joder, seré sincero. El puto verano me produce bloqueo mental. El achicharramiento que se produce en mi cabeza es tal que no me sale un puto párrafo decente. Es como cuando tienes ganas de cagar, aprietas, y de tu culo no sale nada más que aire, produciendo un trompeteo agudo bastante vergonzoso y que parece burlarse de ti diciendo "jódete, que hoy tampoco cagas". No cagar duele. Es un problema que sufre gran parte de la población adulta y que lleva a más de uno a contemplar el suicidio como vía de escape. Y claro, es un problema que se reprime, porque no les vas a llegar a tus amigos, familiares y a tú médico de cabecera y decirles "mira, que por más que aprieto, no puedo cagar". Porque no es algo elegante. Imaginad al James Bond de Daniel Craig, que es así como un tipo duro que con solo mirarte ya te ha matado tres veces, diciendo que no puede cagar. No. Inviable. Si el James Bond de Daniel Craig no puede cagar, se lo guarda para sí mismo y sigue para adelante, sufriendo en silencio y follándose solo a un par de tías por peli en vez de seis o siete como hacía el de Pierce Brosnan.

Pues eso. Que no sée de qué estaba hablando. Pero es que tengo las ideas que no salen. Se quedan ahí dentro, taponando el agujero del embudo mental que tengo. Luego saldran todas a la vez y me llevarán a escribir algo que será recordado por los anales. Anales de año, no de ano. Que hubo un día que de la desesperación estuve a punto de escribir un post titulado "The End". ¿Sabéis que significa eso? Exacto, the end. Que se acabó. Que a tomar por culo.

Pero qué sangre fría le he echado, pavos.

Bueno, que ya otro día os cuento algo de mi fascinante vida y mis simpáticos pensamientos, ¿va?

26 de mayo de 2014

Y ahora, a seguir.

Pues los resultados de las elecciones europeas en España me dejan bastante contento. Confieso que hasta el último momento antes de votar, dudaba entre seguir votando a IU o darle mi confianza a PODEMOS. Como preveía que la formación de Pablo Iglesias iba a dar una sorpresa, al final se lo di a IU, ya que tenía esperanzas de que Javier Couso lograra entrar al parlamento europeo. Al final se ha quedado fuera, una pena. 

Pero sí, estoy contento. Primero porque tanto PP como PSOE pierden 3 millones de votantes cada uno. El lado negativo de esto es que siguen tan arriba por ese engañabobos que sigue siendo la abstención. Hay un 55% de población que sigue creyendo que no votando está mandando un mensaje, cuando legítimamente lo que están haciendo con ello es silenciarse a sí mismos. Muchos dicen que no puede denominarse democracia a un sistema que queda legitimado con un 55% de abstención. Pues siento sacaros de vuestro limbo, pero en efecto es democracia. Ese 55% ha optado por el silencio. Un silencio que ampara a PP y a PSOE en Europa, pese a haber perdido 3 millones de votantes cada uno.

Cuando hagan políticas de recortes, recordad que hubo 18 millones de personas que no votaron en contra de ellos para impedírselo, porque tal como está el patio, el único arma que nos queda es el voto.
No votar es sinónimo de lavarse las manos, de mostrar indiferencia hacia los resultados. Gracias a 18 millones de personas, el batacazo del bipartidismo, el cual ya no llega al 50% del apoyo electoral, no ha podido ser aún mayor. 18 millones de personas que si votas, te dicen que no sirve de nada. Que si sales a protestar y a manifestarte, te dicen que tampoco. Y ya si participas en algún movimiento social, te tachan de utópico. No, lo mejor va a ser quedarse en casa enfurruñado insultando a unos señores que salen por la tele, que a lo mejor así las cosas cambian de manera espontánea.

La segunda razón de estar contento es que IU ha sumado 1 millón de votantes más respecto al 2009. Ahora bien, fuera entusiasmos extremos porque me parece demasiado poco con la que está cayendo. La irrupción de PODEMOS con otro tanto millón de votantes desencantados con lo que ya había antes va a haber que tomársela como un punto profundo de reflexión. IU no es capaz de atraer a la gente jóven ni a muchos ciudadanos que hasta ahora era inimaginable que fuesen a acudir a las urnas. Todos ellos han optado por darle su apoyo a la nueva formación. Y me alegro de veras. Si las cúpulas de ambos partidos son inteligentes, comenzarán a acercar posturas, dejando ombliguismos aparte y centrándose en lo que verdaderamente importa: qué es lo que quiere la gente, no solo los militantes, y la formación de una gran alianza de izquierdas. Ha quedado demostrado que las caras jóvenes,
Cof, cof...Alberto Garzón for president... Cof, cof...
nuevas, con un discurso fuerte, coherente y ante todo cercano impregnan ilusión y airean el ambiente. Hay que quitarles el sillón a los que llevan lustros trabando el ascenso de IU en pos de perpetuarse.Y lo que está claro es que la política de izquierdas tiene que humanizarse, ser más cercana a la gente. Por el momento sigo creyendo en IU, pero desde luego hay muchas cosas que mejorar y que rectificar.

La tercera razón: se demuestra que el 15M sirvió para algo, y ahora lo corroboran las urnas. En solo 3 años se ha logrado una movilización social que antes nadie podría imaginar. La PAH, las mareas verde y blanca, la lucha de los agricultares, de los mineros, la de los afectados por los EREs de CocaCola y otras empresas, los escraches, la huelga de basuras en Madrid... Una pena que a nivel de sindicatos, al menos a nivel nacional, aún no se vea movimiento de cambios, y creo que es el siguiente paso a dar, la renovación sindical.

Una última razón por la que estoy contento: la caverna está echando espuma por la boca, lo cual me satisface mucho. Ver a esa gentuza tildando de desastre el ascenso de estos partidos, de que esto nos acerca a Venezuela, o de que PODEMOS es la izquierda radical (antes de estos lo era IU, tócate los cojones, así es cómo está el patio) no hace más que hacerme feliz. 

En un año municipales y generales. Un año en el que hay que trabajar, luchar y ser optimistas. Un año en el que hay que convencer a toda esa gente que no mueve el culo de que su voto es muy útil.

P.D.: Por una vez siento que España es el país listo de Europa viendo como en el resto de la unión, exceptuando Grecia y poco más, la extrema derecha hace un Dawn of the Dead. Cada vez entiendo menos este continente.

28 de abril de 2014

Lamento electrónico.

El siglo XXI, sociopolíticamente hablando, es una mierda. La sociedad es un conjunto de personas cobardes, demasiado temerosas de perder lo poco que tienen, o demasiado egoístas como para compartir lo mucho que les sobra. 

Lo hemos convertido absolutamente todo en un ente tan complejo, raro e indefinido que las cosas simples, pequeñas y que valen la pena resultan extravagantes y son repelidas por la mayoría, y sustituidas por robots que prometen mejorar nuestra calidad de vida, por la incertidumbre de un futuro prometedor pero frágil, por la lejanía entre personas en pro de la cercanía de lo abstracto y lo falso.

Algo tan sencillo como un abrazo a día de hoy se ha convertido en un gesto valiente. Tenemos miedo de nosotros mismos y de acercarnos demasiado a los demás. Ni siquiera somos capaces de hablar de optimismo, de amor o de esperanza porque son utopías, y evocándolas podrías estar haciendo campaña publicitaria involuntaria a Coca Cola o al banco Santander. 

Queremos convertir la vida en un videoclip musical, en un anuncio de televisión, en un reality show, en un escaparate, en una película de Hollywood. La vida no es eso. La vida es algo tan sencillo, tan nimio, tan lleno de oportunidades. Pero nos hemos vueltos orgullosos y narcisistas. Yo, yo y yo. Si la vida se tratase de eso, la procreación consistiría en nacer solos en una isla desierta cuyas posibilidades no irían más allá de un limitado conjunto de acciones individuales, entre ellas el onanismo.

El ser humano se ha convertido en un ser paranoico y testarudo, encantado de conocerse a sí mismo. Le
resulta complicado enamorarse, separarse de sus bienes, salir a explorar, conocer cosas nuevas o luchar por una vida mejor. Esa comodidad que no hace más que llevarle al odio. Odio a lo ajeno y a lo desconocido.


Que le den por culo al odio y a los que odian. Que le den por culo a la tecnología que dice acercarnos unos a otros. Que les den por culo a los que presumen de sus logros sin percatarse de que sin el resto de personas que le rodean esa prosperidad jamás le habría llegado. Que les den por culo a los que se anclan en su zona de confort. Que les den por culo a los que temen a los valientes que se arriesgan a algo mejor. Que les den por culo a quienes desprecian a los felices.


Un emoticono jamás podrá sustituir la calidez de un beso. Un "me gusta" no puede combatir con un apretón de manos. Compartir tu vida en una red social carece de la gratificación de hacerlo con un amigo.

5 de abril de 2014

La aventura de mi señor novio.

Para presumir tanto de él, nunca había escrito un post sobre mi novio, así que aprovechando la aventura en la que se ha embarcado, lo hago. Y porque en mi blog de vez en cuando tengo que ponerme empalagoso para parecer buena persona. Lo que más admiro de El Gran Rak no es su capacidad de llevarme aguantando desde hace más de un año, sino su capacidad de sorprenderme constantemente. Y de sacarme de quicio. Son cosas que van de la mano.

Resulta que hace unos meses, Desigual lanzó una campaña por las redes sociales llamada #yomeatrevo, con la cual escogería al que mejor propuesta hiciera y le pagaría la hazaña. Mientras otros se dedicaban a decir que se atrevían a vivir, o a ser felices, o a irse de compras por Nueva York, El Gran Rak soltó la siguiente perla: "yo me atrevo a irme de Madrid a Oslo en bicicleta". Así, tal cual. Lo peor es que cuando me lo dijo, le creía capaz. Porque este chaval está mal de la cabeza.

Tras unos meses de culturizarle cinematográficamente, de picarme en la máquina de bailar con él, o de iniciarme en la escalada o casi matarme patinando por su culpa, una mañana vino corriendo histérico a mi casa y me dijo que había ganado el premio, que Desigual había elegido su propuesta. Me quedé a cuadros: un estallido de alegría y de acojone tremendo. Por un lado yo era el primero que le decía que adelante, y por otro lado pensar en que se iba a tirar varios meses en bicicleta haciendo el cabra por Europa me aterraba. Y aparte, había que decírselo a sus padres. Todo terrorífico y adrenalítico y fantástico.

Pero como he dicho, eso es lo que más me gusta de él. Esa espontaneidad y predisposición para hacer cosas increíbles, esas ganas de exprimir la vida. Y su capacidad para animarme a compartir ese entusiasmo.

Al final el viaje se queda en 1900 kilómetros desde Barcelona a París a pedales en un mes. La cosa no se queda ahí: rafting, escalada, visitar Disneyland, o un festival de música son algunas de las cosas que va a estar haciendo (y mientras yo le voy a estar envidiando bastante). Creo que después de Spiderman (el de Andrew Garfield, que el otro era un soso) y Joseph Gordon Levitt, es el mejor novio que podría tener.

Y ahora voy a ponerme con la Play, que se ha convertido en su sustituta para este mes.

26 de marzo de 2014

Están locos estos antidisturbios.

Érase una vez en el basto Imperio Romano, allá por el año 1 D.C., más o menos por Palestina y esos países en los que en las noticias siempre salen moros liándose a hostias, un tal Herodes dijo que había que matar a los recién nacidos, por radicales. Tal tarea la realizarían los soldados.

Así pues, los soldados se pusieron a degollar bebés. Hubo quien defendió a los soldados: "es gente que está haciendo su trabajo". 

Otros preferían argumentar que los padres de las criaturas estaban actuando al margen de la ley, que se estaban pasando, que había otras maneras de protestar más pacíficas. Así que hubo padres que intentaron esa vía, la pacífica.

"Estas son nuestras armas", protestaban los padres con las manos en alto, mientras los soldados cogían al niño y le convertían en pincho moruno. "Qué dignidad tienen", decían los vecinos acerca de esos padres. Mucha dignidad y pacifismo, pero vamos, que el niño acababa ensartaíto.

Pero hubo madres antisistema que se pusieron violentas y les atizaron con palos, algún jarrón y adoquines sueltos. Con lo primero que pillaban, vamos. Entre ellas había soldados infiltrados, los más imberbes para que se notara menos, que se disfrazaban con un velo o un burka, y se liaron a pedradas con los soldados, para que pareciera que esas señoras eran el demonio. Y el resto de las madres se envalentonaron, y se abrió una batalla campal entre padres y soldados. "Por mi hija mato, ¡MATO!", gritaba alguna.

Los soldados más desprevenidos se quedaron aislados del resto de sus compañeros, y fueron pasto de la barbarie, siendo presas fáciles para esos padres llenos de ira, odio y frustación. En una de las persecuciones, uno de los soldados con burka tropezó con los bajos, pues no estaba acostumbrado a llevar ese tipo de vestimenta, y varios soldados le empezaron a asestar latigazos. "¡Que soy compañero, coño!", gritó. 

Al día siguiente, esos soldados que sufrieron golpes, que se quedaron sin el apoyo del resto durante tales incidentes, se manifestaron contra sus superiores. "Ya ni degollar niños con un mínimo de seguridad laboral se puede", decían. Mientras tanto, los sindicatos de la SPQR mostraban las armas incautadas a las madres violentas: un teseracto, las tablas de la ley, las siete bolas de dragón, un niño bomba y la ballena que se comió a Jonás.

A todo esto, el niño objetivo de Herodes logró sobrevivir. 33 años después, descubierta su guarida a través de sus contactos etarras, se le ajustició. Lo normal, vejado, humillado y crucificado. Los soldados encargados de tal logro después dijeron "pues fíjate que después de dejarle hecho un cristo era verdad que resultaba ser hijo de dios. Bueno, qué, ¿unas cañas?".

27 de febrero de 2014

Hablar sale gratis.

Desde hace un tiempo más o menos reciente, el mundo me da miedo. Antes ya era consciente de que los humanos somos peligrosos, y que la masa es ignorante. Pero viendo todo lo que está pasando de un tiempo a ahora, me da la sensación de que ya todo da igual, de que se ha suprimido por completo el derecho a la seguridad ciudadana, y de que cualquier barbaridad más propia de sociedades medievales que de una sociedad del siglo XXI puede quedar impune.

En Rusia y Uganda se persigue y se trata de erradicar la homosexualidad. En Ucrania se ha levantado, consentido y apoyado desde fuera un movimiento popular opositor, pero cuya raíz es fascista, y que en unos meses ha expulsado a minorías étnicas, ha prohibido partidos de izquierda o ha destruído monumentos a aquellos que les liberaron de la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial. En Venezuela hay una batalla con síntomas de guerra civil. En España se ha prohibido el aborto y hay un movimiento represor hacia las clases más desfavorecidas. Como en todo el sur de Europa. Mientras tanto, la ONU o mira hacia otro lado, o no quiere enterarse, o se lava las manos.

Centrándome en nuestra amada patria monárquica, católica y tradicional, la justicia se está tomando unas buenas vacaciones. No solo en términos legales, sino en términos cívicos y éticos. Declaraciones como la de un concejal del PP de Villarrobledo a una parada: "Métete a puta". O de la presentadora Toñi Moreno a una mujer maltratada por su pareja: "o se denuncia, o se calla una para toda la vida". Más declaraciones por todos conocidas: el "que se jodan", sin ir más lejos. O las portadas de ciertos periódicos día tras día. O el libro del arzobispo de Granada, "Cásate y sé sumisa". Quiero decir, que hay un sector de la sociedad que se siente impune a todo. Da igual lo que digan, lo que hagan. Si alguien les acaba advirtiendo de que han metido la pata, pedirán perdón y dirán que no lo volverán a hacer. Ni pierden el cargo, ni tienen ninguna sanción. Castigos más propios de niños de preescolar para cargos públicos.

Luego está el hecho de la frecuente manipulación de información a la que estamos abandonados. Es agotador buscar por los medios cualquier artículo de lo que sea que realmente tenga una veracidad íntegra y una objetividad precisa. Total, engañar no sólo es más fácil que decir la verdad, puesto que para contar la verdad el informador debe buscar fuentes y contrastarlas, sino que la mentira le sale gratis a tal informador. Y tales mentiras pueden llevar a creernos que lo que ocurre en Ucrania o en Venezuela son movimientos democráticos y pacificadores, y que las manifestaciones que aquí hacemos son radicales y anticonstitucionales.

En fin: todo es fabuloso.