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30 de diciembre de 2011

Tweets del año

Mi último post del año iba a ser en plan moñas, pero en los últimos días mi estado de ánimo ha sufrido un crescendo brutal. Así que como no estoy inspirado, hago un post con mis tweets favoritos del año. Vosotros os entretenéis, yo tengo mi post resúmen anual, y todos contentos. Si pincháis sobre los textos, iréis directamente a los tweets y podréis hacerles RT y FAV, que eso es algo que nos la pone dura. Ala y que os la pique un pez lija.

"Sobrino, arrímate a la chimenea, no enciendas ese calefactor que chupa mucho" Y aquí estoy, con la picha metida en el calefactor. @Pousshin

Los que sostienen que el comunismo es una quimera son los mismos que siguen defendiendo el capitalismo aunque pierdan su casa en el intento. @Barbijaputa

Ojalá te caiga ácido en la cara y seas alérgica al ácido. @Pousshin

Recuerdo cómo fue con Aznar: -Espe, ¿tú lees mucho? -Psé, las etiquetas de los champús. -¡¡Pues ministra de cultura!! JAJAJA Éramos jóvenes. @EspeonzaAguirre

Tres tristes tigres transtornados tragaban trigo transgénico en un trigal transformado mientras jugaban al tetris contra cuatro truchas. @AlexCrazySajke

"El frotar se va a acabar." Una monja en contra del petting. @FreakyPsychoBoy

Entrenar a tu hijo para que se acerque a señores que caminan por la calle con su pareja y les abracen al grito de "¡PAPÁ, HAS VUELTO!". @cometelasopa

Rollo discutir muy fuerte tarareando mentalmente "si yo tuviera una escoba". @unperroverde  

Rechazar un panfleto de "Dios te ama" diciendo: Dios te amará con todo su aro flotante, pero te tiene aquí repartiendo papelotes. @Patitiesa

Chupa, chupa, que se van las vitaminas. @diamorfina  

Señoras que confunden las pirulas del día después con la viagra de sus maridos. Señoras con el clítoris tieso y dando palmas. @puto_simba


No me suicido porque si hay un apocalipsis zombie y yo tengo que verlo de fantasma, me iba a cagar en la puta. @elchicoque

- ¿Con quién perdistes la virginidad? -Con 4 negros. Quería que fuese algo especial y no se me ocurría nada mas especial que eso. @cometelasopa

Todos tenemos un amigo más imbécil que nosotros, y ellos a su vez otro amigo más imbécil, y así sucesivamente hasta que llegamos a Rajoy. @JoshPetrelli

Gente que se queja de los resultados y no vota. No me cansaré de repetirlo: POR GENTE COMO VOSOTROS BUSTAMANTE NO GANÓ OPERACIÓN TRIUNFO. @percebesygrelos

No es el dinero lo que mueve el mundo. Es la gravedad. En serio, me he estado documentando... @blancohumano

A mí Rajoy me parece muy bien, pero que no le llamen Rajoy, que le llamen La Trotona de Pontevedra. @unperroverde

El señor de los anillos nos enseñó que incluso el ser mas pequeño puede cambiar el rumbo de las cosas. Hitler y Franco lo corroboraron @puto_simba

-Llevas toda la tarde ahí, coqueteando con todos. Volvamos a casa, Jane.-Ha elegido Vd. sin plomo 95.-¡No me trates como si fuera uno más! @SuperFalete

Me gusta imaginar a Froilán de pequeñito diciéndole a la Infanta Elena: "Mami, la plaztilina no ze come, te vaz a poner malita." @callaquenoveo

Hola, soy el maquillador de Sara Montiel y esto es: Megaconstrucciones. @FreakyPsychoBoy

No sé que ha pasado en la lavadora, pero mis calcetines blancos se han convertido en grises. Genial, no tenía calcetines grises. @Chichinabesca

El hombre desciende del potorro. @copslover

Y ahora, si me disculpáis, mi vanidosidad me obliga a que destaque algunos de mis tweets, porque soy Dios y no entindo cómo hay gente que no me sigue en twitter.

¿Las Power Balance un fraude? ¡Pero si han sido superefectivas para detectar gilipollas, oiga! @puto_maiden

Yo no tengo nada en contra de dios; es su club de fans al que no puedo soportar. @puto_maiden

Se confirma lo que ya se sabía: en España la mayoría absoluta es subnormal. @puto_maiden

A ver. Soy estudiante, jóven, gaylor, rojo, indignado, en paro, republicano, antitaurino, defensor de lo público,... Estoy jodido, ¿verdad?  @puto_maiden

Que seas huérfana, críes gatos, colabores con una ONG y tengas leucemia no te hace mejor persona que yo. @puto_maiden

Me cansé de copypastear, que a mí no me dan dinero por hacer esto. Volveré cuando se me ocurra algo absurdo que contar.

28 de diciembre de 2011

Inocentada por no llamarlo putada.

Hace algún tiempo, en una de esas tardes que quedé con la panda de "El muro" (así se llama mi tropa, por si nunca lo había dicho, en honor al trozo de muro que tenemos como punto de encuentro), decidí divertirme gastando una broma a un amigo. Nunca lo he ocultado, soy un cabrón.

Llamé uno por uno a todos los que íbamos a quedar y les expliqué mi malvado plan: fingir que la novia de mi mejor amigo le ponía los cuernos conmigo, y que este muchacho se lo tragara. Yo seré un cabrón, pero aquí toda la tropa se subió al carro. Resulta que una vez llegados al muro, el inocente ya estaba en el lugar. Yo empecé a partirme el culo, pero lo hice de tal forma que tapándome la cara parecía que estaba llorando. Claro, la víctima, preocupado, se acercó a ver qué pasaba. Los demás empezaron a mirarme con caras acusadoras, y empezaron los primeros insultos en plan "es que eres un hijo de puta". Pobrecillo; empezó a defenderme desde el principio con unos tímidos "no sé qué ha hecho, pero os estáis pasando".

Poco más tarde, a punto de llegar mi vecino, cogí a su novia y le dije que nos liáramos un poco para que viera de qué iba el asunto y se lo creyese del todo. Ella cedió, y la víctima se quedó poco menos que ojiplático. Los demás, dentro de su actación, continuaron con los insultos, y yo a provocarles diciendo cosas como "si no os gusta, os vais a tomar por culo de aquí". El inocente no sabía qué hacer ni dónde meterse en esa "guerra". Intentó ser conciliador, que es lo peor que se puede hacer en los casos reales.

Llegó el novio, que por supuesto también era cómplice, y en cuanto nos vio se me tiró encima y empezó a pegarme. En serio. Que me hizo daño el hijo de puta. La víctima se metió por medio a separarnos y recibió más que yo y que mi vecino juntos. ¿Alguna vez os he contado lo hijos de perra que somos mi vecino y yo cuando nos juntamos? Este es solo un ejemplo, y no el más grave.

Al final, cuando la supuesta tensión del ambiente se rompía, me apartaron todos del grupo junto a mi nueva supuesta novia, con ya todos los supuestos cuernacos desveladísimos, y me dieron la oportunidad de irme sin sufrir mayores consecuencias. Contaron hasta tres y.......

¡¡¡INOCENTEEEEEEEE!!!!

La cara del muchacho era un poema. Un bofetón. Un Fukushima. El pobrecillo empezó a llorar de impotencia. Ahí ya empezaba yo a sentirme culpable. O a sentirme la mierda más bien, que tuve que salir corriendo detrás de él pidiéndole perdón mientras me partía el culo.

Luego la cosa siguió su rumbo. Nos tomamos unas cocafantas, nos reímos juntos un rato, y solucionado. Eso no quita que sea un cabrón. A veces merezco la horca.

24 de diciembre de 2011

El discurso del rey.

El 24 de diciembre siempre es una fecha especial porque al Juancar le toca currar. Al hombre le colocan en un salón de la Zarzuela, con un arbolico navideño detrás, una foto de la familia bien enmarcada en una mesita junto a él, a veces el director de fotografía hasta se curra planos con los jardines dejándose entrever a través de un ventanal, y a nuestro campechano más internacional le dejan que diga cosas dirigiéndose a sus plebeyos. Todo muy emotivo y natural, casi ni se nota que usa teleprompter.

Tampoco penseis que le atosigan demasiado, que esto se graba en diferido. Y como yo estoy metido en el mundo este de la realización audiovisual, pues he podido comprobar cómo se desarrolla esta sesión de grabación.

El rey es un tío que llega al plató bien echao p'alante, como si fuese andaluz y no italiano, le dan el texto y él dice que no, que él improvisa con lo que le salga de la corona. Con dos reales huevos. Y ya una vez sentadico y preparado, aparca sus muletas en una esquina, se pone las gafas de sol que luego serán eliminadas en postproducción, y comienza su discurso:

- Queridos españoles, nos ha tocado vivir tiempos de eudteridaz...

- ¡Corten! -grita el director- Majestad, con su real permiso, es A-U-S-T-E-R-I-D-A-D.

- ¿Y qué he dicho, plebeyo?

- No, si yo no quiero decir que lo haya dicho mal, es que...

- ¡A callar, vasallo! ¡Prepárame mi G&T!

- Eh, Majestad, con su real permiso, no soy camarero, soy realizador.

- Pues realízame un G&T.

Al final la cosa prosigue, el Juancar sigue hablando y hablando. Los de postproducción resoplan sabiendo la magna labor que van a tener que hacer para que quede todo bien bonito para emitir.

Como iba diciendo, el rey ya ha largado durante más de media hora.

- Españoles, en estos tiempos intempestivos toca apretarnos el cinturJAJAJAJAJA. ¡Yo es que me parto! ¡Si es que soy un cachondo! Si estos plebeyos míos supieran que me enciendo puros con billetes de 500. Qué digo encendérmelos yo; me los enciende un boliviano llamado Julio José que le tengo contratado como mechero real. Bueno, contratado, está sin papeles. Vosotros ya me entendéis. JAJAJA. Venga, vamos con la toma buena.

En eso que ya han pasado dos horas desde que se comenzó a rodar. Los técnicos están algo exhaustos, pero aguantan con loable firmeza. En estos momentos, el rey está on fire, lo da todo, cual Braveheart animando a sus tropas antes de enseñarle el culo a los ingleses.

- Tenemos que tener la frente bien alta, porque pese a la crisis, hemos demostrado ser una nación de gente honradJAJAJAJAJA. Urgandarín, cachondo, deja de ponerme caras que así no hay quien se concentre. Qué cachondo mi yerno, ¿eh? Es que hasta en los momentos malos sabe sacarle color a la vida. Venga, vamos con la toma buena, mira que tardáis en grabar. El año que viene ponéis al muñeco del museo de cera y le grabáis a él.

4 horas de rodaje, no ha habido tiempo ni para almorzar. Juancar empieza a sobreactuar.

- Con todo lo ocurrido este 2011, quiero mostrar mi solidarid... Elena, cariño, papá no puede jugar ahora, que está trabajando. ¡Uy! ¿Qué es eso que me traes? ¡Qué dibujo tan bonito! ¿Lo has hecho tú solita? Mañana vamos al Prado y lo colgamos junto a las Meninas. ¡Ay, esta criatura! ¡Está madurando a pasos agigantados! Bueno, ¿falta mucho, plebeyos? Me gustaría cazar un par de osos antes de la cena.

Por fin finaliza el rodaje. Los técnicos piden todos la baja laboral por pérdida de masa encefálica, y los de postproducción se rompen la cabeza para editar. No saben cómo paliar la dislexia real. Al Juancar no se lo dicen, pero ellos son conscientes de que no se entiende una mierda. Al final, uno de ellos busca soluciones desesperadas en Google y Youtube, sitios referentes para buscar cualquier solución de cualquier tipo (Yahoo respuestas ya es para casos extremos) a falta de una hora para la emisión del discurso. No queda otra: este año el rey será doblado por la voz de Loquendo.

P.D.: Feliz solsticio de invierno o feliz navidad a todos, dependiendo de cómo os toméis estas fechas.

17 de diciembre de 2011

Ed Wood


Título original: Ed Wood
Director: Tim Burton
Nacionalidad: EEUU
Duración: 121 minutos
Año: 2008
Reparto: Johnny Depp, Martin Landau, Sarah Jessica Parker, Patricia Arquette, Jefrey Jonnes, Bill Murray,...
Género: Comedia / Biopic


Sinopsis: Ed Wood, excéntrico personaje aficionado a vestirse de mujer y con muy pocas posibilidades de ser elegido para dirigir películas en un gran estudio, persigue con tenacidad su sueño. Tras reunir un curioso grupo de personajes, realiza películas de bajo presupuesto y no muy cuidadas técnicamente que llegan a convertirse en un clásico y hacen de él una leyenda.

Calificación personal: 8,5

Crítica: Es la película más atípica pero más personal que jamás ha realizado Tim Burton, en la que cuenta las desventuras del catalogado como peor director de la historia del cine. Alejándose del biopic estándar, Tin Burton no ensalza la figura de su héroe, ni le desmitifica, ni siquiera intenta mostrar respeto o repulsión hacia él, simplemente se limita a contar su esencia, sus estravagancias y sus no pocas torpezas a la hora de trabajar en el cine, y cómo gracias a ellas se transforma en un personaje de lo más estrafalario y exótico.
 

Siendo algo tan particular y tan marca de la casa el humor negro y el afán por lo grotesco en el director, aquí no iba a ser menos. Pero los utiliza alejándose de sus mundos góticos y negros y los transporta a un mundo mas expresionista y real, y a la vez irreal, como lo son los estudios de Hollywood de los años 50. Esta película no es otra cosa que un canto de amor al cine y a su oficio, y curiosamente se lleva a cabo a través de un chapuzas y un freak como lo era Ed Wood.


Cada escena rebosa inteligencia, los chistes, diálogos y guiños tienen genialidad desbordada, y el elenco es insuperable. Johnny Depp está en el mejor papel de su carrera. Quizá no el más recordado ni admirado, pero sí que es el trabajo donde mejor demuestra lo capacitado que está para interpretar a personajes raros y singulares sin caer en lo absurdo ni en la sobreactuación. Y Martin Landau "es" Bela Lugosi. Uno de los mejores momentos es la conversación entre Ed Wood y Orson Welles, los dos extremos del cine. O la escena del pulpo gigante, genialmente patética.

Tiene un toque de magia que me gusta mucho. Está llena de entusiasmo y optimismo, y carece de aburrimiento. "¡A positivar"!, ya solo por esa frase dicha por Ed Wood habiendo rodado escenas sea como sea, y por lo ojipláticos que deja al resto de personajes, merece la penaser vista.

13 de diciembre de 2011

La noche que empezó con niñas poseídas y acabó con la capa élfica.

Hace unos años, mi grupo de amigos y yo hicimos una de tantas fiestas en casa de uno de ellos. Esta tuvo un desfase mayor de lo habitual. Porque lo habitual era terminar las noches tirando botellas de litro de cerveza por la ventana para ver cómo se rompían en la calzada. Pues esta vez la cosa fue más allá.

Era el 17º cumpleaños de una de las amigas, la actual novia de mi mejor amigo, y por entonces estaban empezando el proceso de tira y afloja correspondiente en el inicio de una relación. Y por tira y afloja me refiero a que él acabó con el cuello tan jodidamente amoratado a base de chupetones que no pudo pasar por su casa en 5 días para que sus padres no denunciaran a la mala bestia de su novia. Imagináos a esta chica: 1.55 de estatura, cara de inocente, rubia, con la carita granosa por la pubertad. Ahora imaginaos a esta pequeña cosa tirada en la cama de la hermana del anfitrión, con un par de crucifijos en la pared y un niño Jesús en la mesilla, con todo el alcohol del mundo en las venas, gritando "¡¡¡¡¡ME CAGO EN DIOOOOOOOOOOOOS!!!!!". Acojona. Mucho. Os lo digo yo que lo he vivido. Vamos, creo que hasta oí voces de las paredes. El acojone por su estado fue tal que estuvimos a punto de llamar al 112, acabamos metiéndola en la ducha a ver si se espabilaba, y dándole varias dosis de café.

Café que tuvimos que ir a pedir a casa de un amigo. Fuimos una amiga y yo en su búsqueda. El caso es que esta muchacha no fue solo a por café, fue a ver al chico del café porque le hacía tilín. Y en cuanto me pispé del panorama y ví que sobraba, me largué, sin café ni pollas en vinagre. Pero, ¿qué pasó? Que el puto portal tenía doble puerta para salir, y la exterior solo se podía abrir con un interruptor que estaba dentro del portal. Y yo no me acordaba del piso del chico del café. Ahí estaba yo, a las 3 de la madrugada, llamando en el portero piso por piso para que me abrieran la puerta de fuera, a ver si acertaba. Unas cuatro vecinas me cogieron el telefonillo antes de acertar, las cuatro se cagaron en mi madre, y yo me quedaba callado como una puta.

Cuando conseguí huir, el panorama no era mucho más alentador que como lo dejé. El anfitrión había calentado una pizza en el horno... con el envase de plástico. Por supuesto, se la comió él, y aún no sé cómo su estómago fue capaz de digerir eso. Uno de mis amigos estaba llorando en las esquinas porque quería tener novia y no la encontraba, y eso con la camiseta quitada y los botones del pantalón desabrochados. Mi vecino y otro amigo también se habían descamisado y estaban echándose nata en los pezones y dándose lametones. Y el colmo llegó cuando hicieron la grosería suprema que deja en ridículo al resto de groserías: la capa élfica.

¿Nunca os he dicho que mis amigos hacían la capa élfica? ¿NO SABÉIS LO QUE ES LA CAPA ÉLFICA? Gente sensible, abandone inmediatamente este blog. La capa élfica consiste en...

...cogerse el escroto y taparse lo que viene siendo la polla con él.

Os lo avisé. A partir de ahora vuestra vida no será la misma.

Creo que fui la única persona que aquella noche salió de esa casa con algo de dignidad. Más o menos. Porque dejarse las llaves en casa y con tus padres de vacaciones implica que te quedas a dormir en la calle hasta que unos cuantos gatos vienen a despertarte, y ya de día llamas a la vecina para que te abra.

9 de diciembre de 2011

Los juegos del hambre.

Admito que me he resistido bastante a leerme este libro por el hecho de que me lo estaba recomendando todo el mundo. Suelo rechazar libros que se ponen de moda de repente. Pero al final cedí ante la presión, y acabé gastándome 20€ en él, y en seguida me puse a leerlo. Y tengo que decir que, esta vez, la masa popular tenía razón.

No me gusta leerme las cosas del tirón, vamos, que no soy precisamente un devoralibros. Por muchos que me lea, un libro de este tamaño suele durarme aproximadamente un mes. Me gusta tomarme mi tiempo. Pero este libro me lo acabé en...¿una semana? Sí, lo acabé muy rápido, y ahora en ese sentido creo que no he amortizado el libro, así que quizá con el tiempo tenga que releerlo.

Una de sus ventajas es que es sencillito de leer, no se adorna ni cae en el ridículo de intentar hacerlo. La mejor baza que tiene es su historia, que es una especie de mezcla de "1984" y "Un mundo feliz" transportados a la novela juvenil. Sigue una línea argumental que ni siquiera necesita de tramas secundarias prolongadas para resultar atractiva. Otra baza a su favor es que no se censura y no trata al lector como un idiota. Trata las múltiples muertes que se van sucediendo y todas las "putadas" que les ocurren a sus protagonistas de forma directa y sin contemplaciones. Se acierta en el uso de la primera persona, más que nada porque gracias a que la historia la narra la protagonista, Katniss, esta pasa de ser un personaje que podría haber sido sosete a convertirse en un personaje rebelde con el que rápidamente se consigue la autoidentificación. Cada personaje de los que van apareciendo, sin dejar de ser personajes prototipo, aportan cosas interesantes y no caen nunca en el absurdo, sobre todo Peeta, que quizá, bajo una apariencia inocente, sea el mayor peligro al que se enfrenta la protagonista, y con quién conformará un triángulo amoroso bastante estrambótico junto a Gale. Son personajes que si no se hubiesen tratado bien podrían haber sido del todo horribles, y afortunadamente ocurre lo contrario.

Lo mejor es la continua tensión a la que están todos ellos sometidos. El objetivo de los juegos del hambre en los cuales participa la protagonista no es otro que matar al resto de participantes para poder salir de ellos con vida, sean niños, máquinas de matar, o amigos. La autora se permite hacer en este contexto un poquito de crítica social, denunciando hasta dónde podemos llegar con tal de recibir entretenimiento y espectáculo. ¿Acaso el circo romano no era algo parecido a lo que se retrata en el libro? ¿Ese tipo de espectáculos siguen vigentes hoy en día por otras vías? Está claro que la morbosidad por las matanzas y por la violencia es un atributo que no ha desaparecido de la sociedad. Y quizá el angustioso y carente de moral futuro que aquí se retrata sea hacia donde se acerca cada vez más el ser humano.

Quizá el calificativo que le puedo dar es "diferente". No deja de ser una aventura del todo clásica con un relato bastante simple, pero que introduce una crueldad y una polémica para nada propias del género. Voy a sumarme a toda la gente que me recomendó el libro haciéndolo yo también. Como no soy de pulirme sagas enteras del tirón, en cuanto me termine un par de lecturas en las que estoy metido ahora me empezaré "En llamas", su continuación.

P.D.: Visto el tráiler de su futura adaptación al cine, tiene pinta de que se todo lo bueno que tiene el libro se lo van a pasar por donde el sol no alcanza a ver. Bastante escéptico estoy.

4 de diciembre de 2011

Qué a gusto se quedó Adam Smith.

Tó pa mí; ná pa ti.
Me sorprende la cantidad de gente que defiende un sistema como el capitalismo sin pararse a pensar en qué consiste. El capitalismo no es más que una chuchería en manos de un niño, apetecible, pero que produce caries (mis metáforas lo petan, ¿eh?). O lo que es lo mismo, el capitalismo nos ofrece la posibilidad de vivir la vida padre. Esto es: comprar y consumir cosas que no necesitamos, proyectar nuestras posibles vidas futuras teniendo cierto poder adquisitivo, aspirar a un puesto social decente,... En resumen: mierdas. Suena todo muy apetitoso, pero esa es la trampa y la gran mentira, que son promesas de un sistema hecho por y para los ricos. Para escalar en la pirámide social, los de arriba tienen que darte primero permiso.

El capitalismo defiende la competitividad, es la base de este sistema. Parece mentira, pero competitividad es una palabra que suena bien, y cuando se dice que alguien es competitivo, pues parece que estamos obligados a tener que admirarle. Pollas. Dejemos de pensar que la vida es un puto deporte. La competitividad para la liga de fútbol, ¿vale? Competitividad requiere de dos cosas: un ganador y un perdedor. Para el que gana, pues de puta madre, el sistema funciona que te cagas. Ahora bien, el que pierde está jodido. Porque esto, repito, no es deporte. En deporte, si pierdes, pues lloras un poquito y lo vuelves a intentar el año que viene. En el plano económico y social, si pierdes acabas endeudado y esclavizado a un puesto de trabajo el cual detestas pero del cual dependes para saldar esas deudas y poder mantenerte. Y ahora mirad a vuestro alrededor, porque sí, amigos, hay bastantes más perdedores que ganadores.

La cruda y nefasta realidad es la siguiente: para que alguien se enriquezca, otro alguien tiene que empobrecerse. Es la balanza a la que estamos sometidos en este sistema. Y lo que es peor: el que se enriquece lo suele hacer de manera desproporcionada (el dinero atrae al dinero), por lo cual cuando una persona se enriquece, varias personas se empobrecen. De ahí que en una pirámide empresarial haya uno o muy pocos empresarios, y varias decenas de peones. Y, generalizando, para que nosotros podamos tener un bienestar en el llamado Primer Mundo, debe haber un Tercer Mundo. Es la mierda a la que nos somete el capitalismo, y es la mierda a la que hacemos oídos sordos para no sentirnos culpables de mantener un sistema que no funciona, que es antisocial, que beneficia a muy pocos y perjudica a la gran mayoría.

Además, el capitalismo no sabe de piedad. Lo que manda es el dinero, y quien no tiene dinero se queda fuera. Estamos en un sistema al que no le tiembla la mano a la hora de deshauciar a una familia de su hogar, al que literalmente se la suda que haya niños desnutridos y sufriendo enfermedades fácilmente curables en países subdesarrollados, que carece de escrúpulos para coartar la libertad de expresión de sus plebeyos cuando estos protestan. ¿Por qué? Porque la pasta por delante o si no te jodes. Además, el capitalismo es muy listo. Sabe cómo manipularnos para tenernos reprimidos. Recordad que las televisiones, los periódicos, las radios,... los manejan empresas que defienden al sistema. Por eso le tienen tanto pánico a Internet, porque la información se les escapa de las manos.

Además, el sistema lo maneja gente que contradice al propio sistema. El señor Adam Smith fue un hombre que, aparte de otras gilipolleces, dijo que "un gobierno no debe intervenir en las empresas". Es uno de los mandamientos del capitalismo. Pues bien, los señores que defienden el sistema son los mismos señores que se han pasado por la pepita del coño tal mandamiento dando dinero público a los bancos que, os recuerdo, son empresas privadas que buscan el beneficio propio. O sea, que estos señores son, aparte de capitalistas, inútiles. Que para dar a los bancos y salvarles de sus chapuzas muy rápido, pero para salvar a los que no tienen nada, aunque sea de proveerles de sus necesidades básicas como un techo o un trabajo dignos,... Bueno, es que eso es comunismo, y creo que está mal visto.

Yo no quiero comerle la cabeza a nadie, y me parece bonita la pluralidad y todo eso. Pero que no os toreen. La cooperación siempre será más efectiva que la competición. Y no les creáis cuando os llamen "antisistema", pues no lo sois; simplemente, estáis en contra de este sistema.

2 de diciembre de 2011

Psycho Unchained

Mi perro está jodidamente mal de la cabeza. Empiezo a pensar que o es epiléptico o está poseído. De momento no ha echado espuma por la boca ni ha empezado a hablar en arameo. Es más, aún no ha hablado, y si lo hiciera, aunque fuese en castellano de Cuenca, me asustaría.

Una de sus actividades diarias es tener entre 15 o 20 minutos de hiperactividad espontánea. Pasa de la tranquilidad absoluta a la acción stalloniana en cuestión de décimas. Empieza a correr por toda la casa, golpeándose con muebles, personas y paredes. Vamos, con todo lo que encuentre a su paso. No intentes frenarle durante ese rato, es imposible.

Como todos los beagles, es un llorica. Y sus llantos no son muy normales. Son una especie de aullido satánico agudo que se te mete en los tímpanos y se queda ahí dentro de tu cabeza rebotando por las paredes craneales. El principal motivo de sus llantos es la comida. Está obsesionadísimo con la comida, y eso que solo ha probado su pienso y lo que agarra de la basura (el muy cabrón ha aprendido a abrir el cubo de la basura). Si algún día llega a probar jamón de Jabugo, se le empalma el alma. A raíz de esa ansiedad lo muerde todo. Y por todo me refiero a mí, porque los muebles me dan igual, ya estaban medio rotos. La ha tomado conmigo, y uno de sus juegos favoritos es empezar a saltar alrededor de mis piernas, morderme los pantalones, los cordones de las zapatillas, y ya cuando entro en el juego, manos, cara, y todo cuanto pille.

Lo que mas me acojona es cuando empieza a ladrar a la nada y sin venir a cuento. Creo que mi perro y mi poltergeist ya se han hecho amigos.

Hace poco descubrí un efectivo método para tenerle domado: un láser. Un jodido láser. No os lo explico, os lo enseño:



¿Os he dicho ya que mi perro se llama Psycho? 



30 de noviembre de 2011

What drives me nuts.

Quiero dar un toque de atención a esas personas que van por la vida como si el mundo no fuese con ellos: los lentos. Es a esas personas lentas, pero que parece que son lentas a propósito, que caminas detrás de ellos por la calle y tienes que adaptarte a su ritmo porque los hijos de perra no te dejan ni adelantarles. A esos lentos me refiero, a esos es a los que habría que exterminar.

Es que no hay expresión en castellano que describa lo que esta gente me enerva, así que usaré una expresión anglosajona: they drive me nuts. Cuando vas con prisa por la calle y un tipo de esta calaña frena tu ritmo dan ganas de invadir Polonia. Te colocas detrás de él, intentas educadamente adelantarles, pero ellos zigzaguean, como si te vieran por retrovisor, y no te dejan pasar. Además parece que lo hacen por orgullo propio, como si les molestara que tu seas más rápido caminando que ellos. Y les puedes hacer todo tipo de señales desde sus retaguardias, que se aferran a su actitud de "disfruta de la bonita visión de mi culo". Que si por lo menos el culo fuera digno de admirar, pues me relajaría, pero esta gente son de culos mal diseñados.

En el metro esta gente adopta otra actitud: son esos tipos que se colocan en la parte izquierda de las escaleras mecánicas y se frenan en seco (para quien no entienda de medios de transporte plebeyos: hay una regla no escrita que reserva el lado izquierdo de las escaleras mecánicas a la gente que quiere avanzar). ¡Te miran con una autosuficiencia! En serio, dan ganas de disecarles y usarles después como abono biodegradable.

Creo que me gusta este método contra los lentos.
Así que mi mensaje para la gente pausada, cachazuda, culera, paulatina, flemática... ¡Lentos, en general! Por vuestra culpa gente muy válida ha perdido el bus que le llevaba a la entrevista de trabajo del puesto de su vida. Por vuestra culpa el padre del pequeño Timmy no llegó a tiempo para verle realizar su primer home run. Por vuestra culpa Jack Bauer no puede tomarse ni cinco minutos para mear, porque le entorpecéis para llegar a tiempo cuando hay alguna bomba colocada por algún grupo ecoterrorista iranokosovar que desmantelar. Por vuestra culpa doña Josefa llegó tarde a la apertura de El Corte Inglés y ya se había agotado aquella blusa azul de Lacoste rebajada al 30%. ¡Un 30%, hijos de puta!


Lentos, mi mensaje es: espabilad u os reviento.

22 de noviembre de 2011

El maravilloso mundo de las bibliotecas municipales.

Me he aficionado a ir a estudiar y a recopilar apuntes a la biblioteca del Tomás y Valiente, que es un centro cultural que tenemos aquí en Paletobrada bastante impresionante, y bueno, yo no es que sepa mucho de arquitectura, pero dentro de la amplia diversidad de edificios jodidamente horribles que colaboran en gran parte a la contaminación visual de esta ciudad, pues éste en concreto me parece bonito. La biblioteca de este centro cultural se ha convertido en mi refugio de por las tardes cuando no tengo mejor cosa que hacer que empollar o pasar cosas a limpio.

Es una biblioteca que al principio cuando entras acongoja acojona de lo grande que es. Tiene tres pisos con sus respectivas balconadas cada uno, una bebeteca (te cagas, chaval), una mediateca de la cual he ripeado ya la mitad de sus películas, una cantidad desorbitante de libros, y muchísimas mesas y sillas, bastante cómodas al contrario que cualquier otra biblioteca, donde ponerte a estudiar, hacer tareas, ponerte a leer el ¡Hola!, o a tirar canutos a los de las demás mesas. Aparte de que tiene un silencio celestial que solo le falta ir acompañado de la luz blanca de cuando te mueres, y que puedes llevar tu ordenador, enchufarlo a la red, y descargarte pornografía mientras atiendes otras tareas.

Yo nuncha he sido de ir a bibliotecas, siempre he preferido estudiar en mi habitación, con la música puesta de fondo, la puerta bien cerrada ignorando al resto del mundo, y con todo el material que necesito al alcance de lo que la inclinación de la silla de a basto (¡levantarse de ella para coger cualquier cosa es tan mainstream!). Pero por alguna extraña razón en mi casa la palabra "silencio" hace tiempo que no tiene lugar. Un perro llorón, dos hermanos y dos padres chillones, los vecinos que siempre están de obras construyéndose un búnker, y varias televisiones con Tele5 o el canal de dibujos animados puestas a todo volúmen tienen la culpa de ello. Así que no me quedó mas remedio que tomar la drástica y dramática decisión de tener que convertirme en una rata de biblioteca. Ha sido la mejor decisión de mi vida, junto a haber elegido BlueRay en vez de HD-DVD.

Pero la biblioteca también posee su propio zoológico interno, porque las bibliotecas municipales, si algo tienen en común, es que suele ir gente a ellas. Y donde hay gente hay conflicto, lógica de bachillerato.

Una de las actividades favoritas de la gente en una biblioteca es chistar. A mí chistar siempre me ha resultado una acción bastante graciosa. ¿En qué momento de la evolución comunicativa no verbal se decidió que un "Tschhhh" significaba "cierra la puta boca"? Las posibilidades para expresar tal expresión (odio ser reiterativo utilizando palabras con una misma raíz, pero paso de comerme la cabeza buscando un sinónimo, jodéos) eran infinitas, pero algún listillo decidió que se iba a utilizar el "Tschhh". Y desde aquel erudito de la comunicación, todos hemos hecho el subnormal imitándole.

Otra cosa que suele hacer la gente en las bibliotecas es pasar la tarde. Porque sí. Sacan sus cuadernos y libros, pero para aparentar. Con esta gente hay que tener cuidado; yo les he vigilado y están con la mirada perdida, mirando a la nada, no leen, no escriben. Simplemente están ahí, sin más, como las plantas. A mí me dio por pensar que a lo mejor eran mimos, y que hasta que alguien no les echara una moneda, no se iban a mover. Pero no. Los 20 céntimos más desaprovechados de mi vida.

Y luego están los grupos de trabajo. A mí me gusta llamarles los "Tea Party" de las bibliotecas. Se reúnen todos en una mesa, en torno a un libro o semejante, y se ponen a hablar entre ellos de una manera casi conspiranóica. Me gusta pensar que son como una especie de clubs privados donde para tener acceso tienes que pasar una prueba de fuego, como robarle las bragas a la bibliotecaria, y luego ya puedes unirte a su secta. Además tienen la habilidad de hablar sin voz. Sí, es cierto. Tu les ves, están moviendo los labios, se asienten unos a otros, pero no se oye una mierda. Increíble. Si hay algún físico que esté especializado en las ondas sonoras que emanan las cuerdas vocales que me explique tal fenómeno, yo no alcanzo a comprenderlo.

Esto es lo que pasa cuando dos hermanos se casan y tienen hijos en común.
Y bueno, tampoco quiero profundizar mucho mas en el tema. Averiguad por vuestra cuenta, metéos en una biblioteca, que si lo pensáis bien es como una discoteca. Más o menos. En mi cabeza tienen parecido, ¿vale?

Y nada, estudiad mucho, que es bueno, que luego ocurre que abandonáis los estudios y el PP acaba teniendo mayorías absolutas por culpa de la subnormalidad absoluta que impera en este puto país de borregos amaestrados por los patrones y los medios de comunicación. En serio, estudiad algo, aunque sea las recetas de Arguiñano, o sus chistes, pero estudiad. Es bueno.


14 de noviembre de 2011

¡Votad, malditos, votad!

A 7 días de las elecciones y compruebo atónito que la mayoría aún no se ha decantado por el sobre que cogerá e introducirá en la urna. Y esto se debe a una educación poco democrática que sufrimos en este querido país de gente que se lo toma todo como si se tratase de un partido de fútbol. Porque esto es así, nos estamos quejando del bipartidismo, pero resulta que la mayoría de los votos que va a perder el PSOE ahora se van a ir a parar al PP. No lo entiendo. ¿En serio alguien que votó al PSOE hace 4 años, pensando en que estaba votando a la izquierda, cosa que ha quedado bien clara que no es así, ahora va a votar a la derecha evidente? ¿Qué clase de chaqueterismo es ese? O sea, si hace 4 años votaste al PSOE pensando que era la izquierda y te han decepcionado, ¡a lo mejor es que la izquierda hay que buscarla por otro lado! Por poner un simple ejemplo, vamos.

¿En serio alguien así puede llegar a Presidente?

¡Ah, claro! Que los partidos de izquierda son tan minoritarios que no sirve de nada votarles porque, total, no van a ganar. ¿Qué cojones? En serio, por favor, subnormalitos míos, que yo os quiero mucho y confío en vuestra inteligencia y en que si habéis llegado hasta aquí es porque la humanidad ha soportado milenios de constante evolución: ¡dejad de tomaros la política como si se tratase de la jodida liga de fútbol! Quiero decir que aquí no hay que apoyar al partido que mas probabilidades tenga de ganar, o al que lleva a Cristiano Ronaldo en sus filas, no. Aquí se trata de hacer valer lo que realmente sientes. Si eres de derechas, cosa por la que te doy una palmadita en el hombro y te invito amablemente a que cierres la puerta cuando salgas de este blog, vota a la derecha, no a esa mierda pijotera que es el PP. Si eres de izquierdas, un rojo de mierda como un servidor, y por lo cual te doy mi mas sincera enhorabuena, vota a la izquierda, no a ese partido supuestamente socialista que aplica políticas de derechas conocido como PSOE.

Porque repito, esto no es la jodida Champions League. No se trata de ir con el equipo que mas posibilidades tenga de salir, sino con el que te representa, con el que cuyo programa está mas acorde con lo que sientes que deben de ser las cosas.

Ni se molestan en disimular que se descojonan de nosotros.
Os voy a pedir el inmenso favor de votar. Simplemente de votar. El hecho en sí ya hace que esos dos grandes se debiliten y los mas pequeños tengan mas posibilidades. Los votos en blanco, nulos, y con rodajas de chorizo no valen para otra cosa mas que para que Botín se ría y os regale una piruleta por ingenuos. Insisto, votad. Y si puede ser, votad a un partido con posibilidades de obtener escaño, ya que con esta mierda de Ley Electoral, ¿a que no sabéis para dónde van los votos de los partidos que no logran el escaño? ¡Exacto, para los del partido de fútbol! Tomad, un pin, por listos.

Para los mas despistados, voy a haceros un breve esquema de lo que tenéis que hacer el día de las elecciones, facil de entender:

1. Desayunad antes de salir de casa. A poder ser con algo de fruta.
2. Id al colegio electoral que se os tiene asignado, y VOTAD. Quedarse en casa, no. Y salir de casa, y no votar, tampoco. VOTAD. Por el simple hecho de ejercer vuestro puto derecho, joder, que es gratis. ¡¡¡GRATIS; JODER!!!
3. Evitad votar a PP y PSOE, por el amor divino de cualquiera de las religiones existentes, sabéis de sobra lo que han hecho durante mas de 20 años, y sabéis que bueno no ha sido.
4. A poder ser, votad a uno de esos partidos que tienen posibilidades de sacar escaños, usad la cabeza, joder. Que votar a los antitaurinos está muy bien, pero que no vale una mierda. Hay otros partidos en contra de la tauromaquia con posibilidades de tener escaños. Y así con todo.
5. Volved a casa, o id a dar una vuelta. Relajáos, que tamaño esfuerzo os habrá dejado agotados. Recordad que es domingo, así que disfrutad del día.
6. Si habéis hecho los deberes, disfrutad de las noticias anunciando que el clima político del país va a cambiar debido a que los próximos 4 años los dos grandes van a perder fuelle en favor de los mas pequeños, y que va a haber mayor pluralidad en el Parlamento.

Por mí nada más. Simplemente decir que ojalá los fachorros vayan el domingo al Valle de los Caídos a llorar, y no a celebrar una aplastante victoria. Está en las manos de todos.

12 de noviembre de 2011

Breve historia de la humanidad.

Al principio todo era la nada. No había cosas demasiado interesantes, así que haré una elipsis hasta el momento del Big Bang. Así de un momento a otro, el petardazo mayúsculo, la aspiración eterna inalcanzable del valenciano mas fallero y pirómano. Hay quien dice que esto, llamémoslo "el origen de las cosas", lo provocó dios. Yo creo que fue un escape de gas, que es algo que ocurre bastante mas a menudo. Y después de esto, pues caos.

Pero vamos a avanzar hasta el momento en que nuestro querido planeta ya había superado la pubertad y empezaron a aparecer los primeros bichos. Bichos que descubrieron que follar es algo bueno. Y se reprodujeron, y empezaron a follar con bichos de otras especies, y surgieron mutaciones, porque a ver quién es el guapo que me explica cómo surgen las aves a partir de los peces. Los hay que lo llaman "evolución"; yo lo llamo perversión y follarse cualquier cosa con orificio, y luego pasa que salen cosas raras. Como los unicornios, que se extinguieron pronto debido a que Voldemort se los comió a todos. Pero no nos apartemos de lo importante en este asunto: el ser humano. Un día a un mono le dió por ponerse a andar sobre dos patas, a jugar con palitos, y a zurrarse la sardina cuando se aburría, que por entonces, sin TV y sin internet, era todo el rato. Eso es el hombre.

Luego llegó el Homo Sapiens, el hombre que piensa. Que así le pasaba, que se dedicaba a pensar y no a invertir en vestimentas adecuadas, porque los griegos iban por ahí todo el día con una sábana puesta, cogiendo catarros tontos por no ponerse una bufandita siquiera. ¿En qué ha evolucionado eso? En que ahora hay que rescatarles y enviarles provisiones de Frenadol constantemente porque sus defensas inmunológicas están mal adaptadas al frío ya desde antaño. Luego los romanos crucificaron al tataratataratataratataratataratatarabuelo de John Lennon, y les dio por fundar una religión que dura hasta el día de hoy. Es considerada como la mejor empresa de la historia. De sobra se sabe que los romanos sabían de negocios.

En una de esas nació España, que por entonces no se llamaba así, sino que los que venían a invadirla preferían llamarla "el puto trozo de tierra entre África y los Pirineos". Hasta que llegó Isabel la Católica, se le hincharon los cojones, expulsó a todo guiri de aquí, y mandó a Cristobal Colón a paseo. Que luego volvió y dijo haber descubierto América. Y llegaron los vaqueros y John Wayne y se cargaron a los indios. En Europa mientras tanto se dedicaban a quemar gente por brujería y por mezclar en sus vestimentas el verde con el amarillo, que quedaba fatal.

Luego vinieron muchos hombrecillos, léase Napoleón, Hitler y Franco, que acomplejados por su corta estatura se les puso la vena del cuello como cirios. Y hubo un par de Guerras Mundiales, que las ganaron los americanos en tres sets (6-2, 6-3, y 6-4). Entonces se inventó la TV y el cine, y ellos se encargaron de inventarse la historia pasada y futura, incluso se atrevieron a inventarse el presente. McGuiver nos rescató de una invasión alienígena con un par de clips y una goma de pelo...dos veces... Y Mónica Lewinsky se la chupó al Presidente. Marco encontró a su madre, lo cual fue un hecho de suma importancia que hizo que el universo estuviese de nuevo en órden, Fraga sobrevivió a la guerra secreta nuclear de Prusia, y se avanzó muchísimo en el campo de la cibernética, con el arma de destrucción masiva conocida como Esperanza Aguirre como mejor ejemplo.

El resto ya se conoce: Mark Zuckerberg se hizo famoso con una película, Bin Laden se convirtió en plancton y Angela Merkel se mandaba notitas de amor con Sarkozy. España fue gobernada en la sombra por los abdominales de José María Aznar, y el Real Madrid ganaba la décima todos los años en el mes de agosto antes de empezar cada temporada.

¿Y el futuro? Pues en el futuro nos espera el reinado del hijo de Ana Obregón, que se queda como primer heredero tras un fatídico accidente de la familia real practicando sky en sus vacaciones invernales, nos espera también el descubrimiento de que Papa Noel resulta ser uno de los Reyes Magos haciendo horas extras, y nos espera la muerte de Bill gates, en aproximadamente 6 años...7 años...10 meses...un rato largo...3 siglos...

6 de noviembre de 2011

Madrugadas en Madrid: la muerte.

Me encanta Madrid y pasear por sus largas vías, descubrir sus recovecos y admirar su caos, mezclarme con su pluralidad y dejarme llevar por su lúgrube melodía cosmopólita barroca. Pero me estremece de madrugada. La calaña nocturna madrileña apesta a nauseabundo y a alcantarilla en día de lluvia. Menuda fauna, señores. Y que conste que me gustan las fiestas que se montan en Tribunal, Fuencarral, Montera, Malasaña, Chueca y alrededores. Pero en su justa medida. Y esta semana me he sobrepasado. Lo confieso, soy culpable. Je ne regrette de rien de rien, pero no quiero volver a hacerlo.

He tenido tres salidas nocturnas por estos sitios en los últimos 10 días, algo que para mí era impensable desde siempre, que yo soy muy tranquilito y prefiero la comodidad de hacer fiesta en casa de un amigo o de estar en una plaza o un parque que meterme en locales con luces de neón a toda hostia abarrotados de gente de cualquier tipo.

He salido con los compañeros de clase, que ya de por sí son algo raros. En un principio íbamos a ir media clase,...y no fuimos ni 10. El caso es que pretendíamos conocernos un poco, y me lo estaba pasando bien. Hasta que vi que el objetivo final era fumar. No way. No voy de monjita beata, ¿vale? En ocasiones muy especiales, fumo, no solo tabaco, pero recalco, en ocasiones remotamente esporádicas y especiales. Esta no lo era. Y no me gusta nada el rollo "salir para fumar cigarros de la risa". Ni de coña. Mi objetivo cuando salgo de fiesta es pasármelo bien, charlar y reirme, no pillarme un moco del 15. Así que ellos acabaron en un nivel de desfase superior al mío, y es la sensación mas jodidamente incómoda que debe de existir. Creo que la otra sensación tan jodidamente incómoda es una patada en los huevos, o cortarse con un folio, o que Papa Noel te traiga unos calcetines del Carrefour.

Otra noche por Madrid ha sido con mi amigo y ex-vecino @puto_simba (anteriormente nombrado en este blog como el Puto Rubio; lo que pasa es que le convencí de hacerse twitter pero no le convencí de ponerse ese nombre). Fue su 18º cumpleaños y se iba de fiesta con amigos suyos por estos sitios, y me invitó, y yo soy muy de decir "sí" sin pensármelo demasiado. Estuvimos de cervezas en la plaza del 2 de mayo regateando precios con una china llamada Susana, y luego nos perdimos varias veces entrando en un par de locales donde el alcohol era colonia. Pero lo mismo. Los amigos de Puto Simba, siendo él y yo muy normalitos y sanos tanto física como mentalmente (sí, mentalmente también), no lo son tanto. Y se pusieron a fumar cigarros de la risa. ¿Dónde? Los muy gilipollas lo hicieron en Alonso Martínez, cerquita de la sede del PP la misma noche en que comenzaba la campaña electoral. Vamos, que casi me llevo una multita por consumir...¡sin haber consumido, ni poseído en mi vida, ni saber de la existencia de tales cigarros de la risa hasta que los sacaron! Y la risión fue cuando a las 3 cerraron todos los locales, a las 3:30 Puto Simba dejó de vomitar, y hasta las 6 de la mañana tuvimos que hacer tiempo bajo la lluvia hasta que abriesen el metro. Qué mejor forma que hacerlo dando paseos de arriba para abajo en bucle desde Colón hasta Cibeles bajo la lluvia. Me hice la puta Marathón haciendo ese trayecto durante tres puñeteras horas. Y me pasé 24 horas seguidas sin dormir. Precioso.

Y luego llegó el sábado, lo que viene siendo ayer. Mis ganas de fiesta eran nulas, y yo quería algo tranquilito, un cine, una tetería,... Lo que fuese, menos fiesta. Pero ahí estaban mis amigos @Popytta y @PeterJuanCarlos para convencerme de que por salir por Madrid una vez mas no iba a pasar nada. Además, me prometieron que íbamos con unos muchachos ingleses de Erasmus...que ni aparecieron. Pues venga, otra vez para Tribunal. Lo primero que me encontré fue a @Nekoala y a otro amigo liándose con unas muchachas a las que no conocían de nada y con las que se acababan de cruzar. Sí, estas cosas ocurren. Luego unos chavales valencianos se acercaron a Nekoala porque les molaban sus rastas. Y se hicieron amigos. Todo esto estando rodeados de drogadictos, travelos, punkis y unicornios en pijama. En esos momentos caía un meteorito exterminador en ese sitio, y tampoco pasaba ninguna desgracia. Luego acabamos en una discoteca la mar de chula. Cómo no, me pidieron DNI para entrar con esta cara infante que tengo. Ponían música Jazz Bebop en plan años 20, todos bailaban con todos, un chorbo me pilló por banda y me pintó un sol rodeándome el ojo y me abrazó, y ni siquiera me emborraché, señal de que me lo estaba pasando muy bien. Y Popytta ligó con varios tios y tias. Desconocía esa faceta de ella (y eso que paso la mayor parte del tiempo con ella y mis padres se creen que estoy saliendo con ella). Luego la cosa cambió radicalmente: pusieron ska, el sitio se llenó de punkis (sufro cierta intolerancia hacia los punkis y los anarcas, lo siento), todos empezaron a empujarse unos con otros, y quería huir. Pero vamos, la cosa acabó bien. Conmigo reventadísimo, pero bien.

Finalmente nos cruzamos con dos tíos que íban puestos de todo. No he visto unos ojos tan desorbitados en mi puñetera vida. Nuestra facilidad para hacer amigos se tradujo en que nos propusieron irnos juntos a beber. Respuesta inmediata: y una mierda. Tiramos por patas, ignoramos a esas mujeres que frecuentan Gran Vía que esconden un trabuco de elefante entre las piernas, y por fin llegamos al coche de Peter.

En serio, mi vida ha tomado un giro que parece estar conducida por los guionistas de Skins. ¿Me lo paso bien? Sí. ¿Que debo moderar? También. Me conformo con ser ese muchacho tranquilo que se conforma con unas cervezas en un pub o con una cachimba en una tetería. Tanto desfase no me gusta.

24 de octubre de 2011

Mis aventuras en Parque Warner (Episodio IX: el cliente siempre cree llevar la razón).

Voy a ser claro: los que trabajamos de cara al público tenemos el cielo, o la mierda que haya después de la muerte, ganado. Yo hay cosas que no llego a entender. Se supone que entre los miles de visitontos visitantes que tenemos a diario, algunos son bastante mas inteligentes que, por no usar otro ejemplo, yo. O sea, los habrá que hayan estudiado una ingeniería, o una carrera chunga, o simplemente son inteligentes, sin más, porque les apetece serlo o porque vienen así de fábrica. Entendido ésto, mi pregunta es la siguiente: ¿por qué en cuanto atraviesan los tornos de entrada al parque toda esa masificación de inteligencia se esfuma y no queda ni rastro? El visitante medio se transforma en un ser autodestructivo, fuera de sí mismo, irresponsable, simple, necio, pasmado, pusilánime, fatuo... (si queréis mas sinónimos de la palabra tonto, el enlace aquí). Mi hipótesis es que cuando se levantaron los cimientos del parque, aparte de construirse sobre un cementerio medieval, se construyó en una zona de excesiva carga electromagnética cuyo epicentro está en la entrada, y en cuanto se transpasa, tales fuerzas atraviesan las paredes craneales de los visitantes y les convierten en gente mas perdida que alguien que viaja en el Oceanic 815.

Vale, desde pequeñitos nos comen el tarro con este asunto.
No es raro encontrarse gente formando fila en cualquier sitio del parque, colocarte tu detrás y preguntar:

- ¿Para qué están esperando?

Y que la respuesta sea:

- ¡Ah, no sé, la gente hacía cola y yo me puse!

Conclusión: a la gente le gusta hacer cola. A lo mejor el primero de la fila está en una pared o en una farola, que el resto le ha seguido y ahí se quedan. Estas cosas pasan, es normal, si en el cine ocurre, como en Forrest Gump, ¿por qué no iban a pasar cosas así en la vida real? Otra de las cosas que me llama la atención es lo poco que le llama la atención a un visitante cualquier cartel, del tipo que sea. Ya puede ser un cartel donde ponga "aléjese de aquí, Velocirraptores salvajes cerca", que ni caso. Me pregunto si fuera del parque la gente hará el mismo caso a los carteles de "Peligro: Alto voltaje" que a los carteles del parque donde pone "Salida: no obstruir". Yo no digo que sean tontos, se lo dicen ellos mismos cuando les apartas amablemente de la puerta de la salida para abrirla:
Siempre me hizo gracia el dramatismo de estos carteles.

- ¡Ah, coño, si estoy apoyado en la puerta de la salida! ¡ESTOY TONTO!

Yo siempre digo que el primer paso es admitirlo, luego la terapia es bastante llevadera. Y algo parecido a los carteles ocurre con las indicaciones por megafonía:

- Los niños tienen que ir en la derecha del tren - dices.

Situación típica: tres niños en la parte izquierda. Insistes:

- Los niños a la derecha, por favor.

Ni puñetero caso. Ya te pones cazurro:

- Los niños en la otra izquierda, por favor.

Entonces los papás te miran con cara de signo de interrogación, que es esa cara que tiene @YaizaCanosa en su foto de avatar del Twitter, y te preguntan:

- ¿Me dices a mí?

No hace falta comunicación oral para responder, con un leve asentimiento de cabeza apretando los labios hacia dentro basta para que te entiendan. Además, que hay veces que van de listos y se creen qu hacen tu trabajo mejor que tú. Muchas veces ocurre que vas a cargar a un visitante en la atracción, te engancha con cara de examinador de carnet de conducir, y te dice:

- Estás cargando mal, porque dejas huecos vacíos, porque ahí cabe mas gente, bla bla bla bla...

Única respuesta posible: "Vaya pasando, caballero". Sin más, ni se te ocurra darle coba, porque darle coba es error, fail, destroyer, fatality, Princess Peach is in another castle... ¡No hay que darles coba! Es peor que debatir en La Noria. ¿Queda claro? Dar coba: caca.

Esto se me está haciendo largo, y ya demasiado tedio me da tener que currar como para ponerme a hablar del trabajo fuera de él. Ya os he proporcionado vuestra dosis de entretenimiento; circulen, aquí no hay nada que ver.

17 de octubre de 2011

Es mi caos y me lo follo como quiero.

Debo de ser una de las cuatro personas mas simples del mundo, y esto teniendo en cuenta además que soy un vanidoso de mierda. Admitido ésto, pasemos a cosas mas interesantes. Tengo una habitación que es fiel reflejo de lo que debe de ocurrir dentro de mi cerebro, si es que ocurre algo ahí dentro: desorden, desequilibrio, pocos huecos libres, apelotonamiento de trastos y porquerías,... En fin, un desastre del cual mi madre no se siente nada orgullosa de mí.

El caso es que es mi habitáculo íntimo. Toda esa concentración de objetos personales, que van desde mi colección cada vez mas inmensa de películas, libros, cómics y videojuegos hasta gorras y pañuelos (de los que me pongo en la cabeza, no seáis mal pensados) tirados en cualquier rincón son mi mundo particular. Cualquiera que entra en mi habitación y ve tal desastre pensaría mal de mí. Y tiene todo el derecho del mundo para hacerlo. Para que quede claro: soy muy desordenado, pero dentro de ese desorden yo tengo mi propio catalogador interno que lo ordena todo mentalmente. ¿Alguna vez he mencionado que me encanta catalogar cosas compulsivamente? Yo hubiese ganado premios internacionales en el campo de la biblioteconomía, en serio.

Tamaño desastre de habitación también tiene su explicación lógica. Consta de tres armarios para la ropa. ¡Tres! El mas grande está ocupado por ropa de mis padres de la que nunca se ponen. Quedan dos armarios para mi ropa. Uno de ellos está junto al escritorio. ¿Cuál es el problema de esto? Que mi escritorio es de los que se sube y se baja, no de estos chulísimos que te salen en el catálogo de Ikea o de TuMueble, qué va, yo soy el hijo cutre y precario de la familia, y aún sigo esperando a que mis padres me compren ese magnífico escritorio con cajones y estanterías que me prometieron hace 10 años. Finalmente se lo compraron a mis hermanos. (Nota: no tengáis hermanos pequeños. Si ya habéis caído en ese error, luego no seáis tan gilipollas de tener hijos, que ya habéis cumplido.) Entonces quedamos en que yo tengo uno de esos escritorios plegables, ¿vale? Y que está justo al lado de uno de los muebles de ropa, ¿de acuerdo? Resultado: escritorio levantado igual a imposible abrir cajones del mueble. Un Fail en toda regla. Y como tiendo a sobrecargar el escritorio, luego me da pereza bajarlo, por lo que la ropa que no me cabe en el único armario que me queda libre se teletransporta a un viaje en bucle entre la cama y la silla de escritor...¡OH, WAIT! La silla supercómoda de escritorio se me rompió hace unas semanas estando yo sentado en ella. Menuda hostia me pegué por cierto. Así que ahora utilizo una incomodísima silla del salón que está convirtiendo mi espalda en un puzzle de esos que empiezas pero que luego no hay dios que lo acabe. Pesando 62 kilitos, no sé cómo pudo ocurrir.
Mi escritorio un día cualquiera.
Y luego está el agujero negro. El agujero negro de mi habitación es un rincón que queda entre la cama, la mesilla y una de las estanterías, totalmente inservible excepto para meter en él todo aquello que no sé dónde meter. Esto es: la guitarra, la bolsa de pienso del perro, las mancuernas, una bolsa donde guardo una camisa de fuerza (no es coña, tengo una camisa de fuerza ensangrentada...bueno, es vino, pero da el pego), un amplificador de sonido, carpetas llenas de a saber qué, la caja de la Play3 en cuyo interior hay libros,... Y cables, muchos cables. El cable para la TV, para la Play3, para la lámparilla, para el cargador del móvil, para el cargador de la cámara, para el cargador del portátil, para la cadena de música, para el aparato de aire acondicionado, sumándole a ello los aparatos matamosquitos que necesitan de un enchufe para que funcionen. Y todo ello colocado de la manera menos pulcra posible. Y no puedo olvidarme de mencionar mis pósters: uno del Joker, otro de Kill Bill, uno de Jack Sparrow y el de El retorno del rey. En uno de los armarios tengo uno de Resident Evil 4, y en otro el del Pulp Fiction y el de El Padrino. En el techo tengo una bandera de Iron Maiden. ¡Ah! Y tengo una diana electrónica.

Sumándo a todo lo citado que ahora mi habitación ha pasado a ser también la habitación del perro, tiene mérito que dentro de todo este desorden, como ya he dicho, yo lo tenga todo localizado. Sé perfectamente dónde está cada cosa. Sé que el cinturon del pantalón X lo dejé tirado en tal sitio, sé que tal libro que me prestó nosequé amigo está en el escritorio debajo de las tarrinas de discos, sé que el bolígrafo azul está en la cama debajo del montón de papeles y cuadrantes del trabajo,... Si es que en el fondo tengo alma de Oompa Loompa.

11 de octubre de 2011

Things are better than expected.

¡¡Yúhu!!
Se avecinan cambios. Joder, llevo esperando esta semana desde hace 2 puñeteros años. Porque los últimos dos años de mi vida han sido mierda, no han dado ni para paja, han sido de usar y tirar, de relleno, me los podría haber ahorrado,... Bueno, cosas interesantes han ocurrido, pero vamos, que el momento que tanto ansiaba y esperaba, el momento que iba a relanzar mi vida y que el muy hijo de puta no llegaba, ha llegado: por fin comienzo la carrera de cinematografía en la escuela TAI de Madrid.

Ha sido tantísimo el tiempo de espera, de ahorrar dinero, de tener paciencia, de tener que convencerme a mí mismo de que vale la pena, y, joder, por supuesto que ha valido la pena. No voy a estudiar una carrera cualquiera, voy a estudiar la carrera que quiero. Muchos de mis amigos acabaron estudiando licenciaturas que con el tiempo han acabado abandonando porque no les gustaban, o porque no podían con ellas. Y eso les ha pasado por querer estudiar una carrera universitaria a toda costa, fuera la que fuera, porque mas gente de la que pensaba acaba estudiando algo que realmente no les gusta. O sea, se supone que cuando estudias algo es porque quieres dedicarte a ello el resto de tu jodida vida, ¿no? Yo eso siempre lo he tenido muy claro: jamás estudiaré algo de lo que después me vaya a arrepentir. Y por eso no he ido a la universidad y he preferido jugármelo todo a una carrera privada de lo que a mí me gustaría dedicarme el resto de mi vida: el cine.

Decir que estoy nervioso, entusiasmado, acojonado, neurótico e insomne es poco. Es que la puta realidad es que esta semana comienzo a cumplir un sueño que llevo luchando por cumplir desde hace muchísimo tiempo. Mucha gente me pregunta que si tiene salidas, que si de verdad me va a servir para algo. ¡En estos momentos eso me da lo mismo, en serio!  Solo pienso en aprender lo máximo posible, en empaparme de cine, en conocer a gente que trabaja en la industria y en conocer compañeros que estarán en la misma situación que yo. A toda esa gente que me pregunta con excepticismo yo les respondo: voy a estudiar lo que realmente quiero, voy a estudiar lo que amo. Y con eso me basta. Si finalmente fracaso no es algo que me preocupe ahora, porque ni siquiera estoy pensando en el éxito. La meta está aún tan lejos que mis ojos lo único que dislumbran es el camino que se abre delante de ellos, no su final.

Aparte de la escuela de cine, este año sí me han admitido en inglés en la EOI, y habiendo dado las primeras clases mis espectativas se cumplen. El simple hecho de que la gente utilice "keen on" en vez de "I like" ya me parece un logro en cuanto al nivel. Porque sí, amigos, los phrasal verbs están ahí para utilizarlos, cuanto más, mejor. Y el hecho de que la profesora me diga que tengo una pronunciación estupenda, y de la que dice que se va a encargar de pulir durante el año, y que tengo un nivel mas que decente al que, cito literalmente lo que me ha dicho, "hay que ponerle alas y que eche a volar" pues, qué queréis que os diga, que me sube la moral bastante.

Como diría Bob Dylan, the times they are a changin. En mi caso, es así.

4 de octubre de 2011

Challenge accepted.

Ayer lancé una pregunta en twitter: ¿qué edad me echábais? Todo esto lo hice pensando que iba a ser una pregunta que se quedaría en el limbo. Y, joder, me empezaron a llegar respuestas por todas partes, se me petó el TL con gente que me decía la edad que creía que yo tengo. Y ya metido en el río, pues fui mas allá: les propuse que si me hacían llegar a los 200 followers antes de medianoche, diría mi edad. Necesitaba 10 followers para eso, lo veía imposible. Y, joder, os volví a subestimar. ¡15 followers en menos de una hora! Hijos de perra, para lo que queréis bien que os ponéis las pilas.

Pues bien, lo prometido es deuda: voy a decir mi edad. Primero, tengo que decir que solo un twittero me puso mas años de los que tengo...bastantes más. El resto se quedaban cortos. Y ninguno acertó del todo. Porque decir "tienes entre x y x años" no es acertar. Ya he dicho muchas veces que en la vida real hay gente que cree que tengo 18 o 19 años, o incluso que soy menor de edad. Así que allá voy, esperad que cojo carrerilla: mi edad es... ¡Un momento! Yo las cosas nunca las pongo tan fáciles. Voy a hacer una cosa, os diré mi edad, pero no directamente.

Allá voy. Tengo la edad que tenía Heath Ledger cuandó estrenó "Destino de Caballero". Mas pistas: la primera edición en España del primer libro de Harry Potter se publicó en el año en que yo tenía la misma edad que Harry Potter en ese libro. Con la siguiente ya os lo estoy diciendo todo: tengo la misma edad que Nathan, el protagonista de Misfits. Y ya si os digo que mi edad es un número primo, la sacáis por deducción. ¿No?

Pero vamos, que yo me pasé 5 años criogenizado, como Walt Disney. Es más, le reconocí en una de las cámaras criogenizadoras cuando me congelaron. Por cierto, qué puto frío. Debido a esto, sigo en los 18 años. Que no es coña, no pongáis esa cara de "qué flipado es este". Vamos, si comparáis una foto de mi "yo" con 18 y mi "yo" actual, no se podría jugar a buscar las 7 diferencias.

P.D.: Ya puestos, si queréis comprobar que no os miento, os lanzo otro reto. Si antes del domingo 9 de octubre a las 12 conseguís que llegue a los 300 followers, publico dos fotos mías, una de cuando tenía 18 años, y otra de ahora. Os lo tengo que poner chungo, tened en cuenta que mi Geppeto no se merece menos.

P.D.D.: Ni de coña.

3 de octubre de 2011

Carta al hombre que más he querido.

Tenía que escribirte esto antes de que fuese demasiado tarde. Noto que poco a poco te estas consumiendo, que las carencias típicas de la gente mayor cada vez te impiden mas, y trato de no pensar en ello, pero sé que pronto ya no estarás aquí. Simplemente, no puedo imaginarme el mundo sin ti, y si ya nos separaba la distancia, ahora es la enfermedad la que te va a separar de mí.

Tenía que escribirte. Eres el hombre que mas me ha influído, el que mas me ha consentido y mimado. Eres el hombre que me guiñaba un ojo cada vez que me daba la propina sin que lo vieran mis padres, porque a ellos no les gustaba que me dieras dinero. Y sigues haciéndolo siempre que te visito. "No se lo digas a tus padres", me recuerdas siempre. Sin serlo, para mí has sido mi abuelo. Mi madre vivía en tu casa porque en casa de tu hermana, mi abuela, ya no cabían más. Y yo pasé mi infancia contigo. Siempre serás MI tío, aunque realmente eres tío de mi madre. Eres el hombre con quien me crié, el que todos los días bajaba al kiosko a comprar periódicos deportivos para que yo los leyera. Ahora el fútbol ya no me entusiasma como cuando era pequeño, y creo que sé porqué: aparte de toda la porquería que rodea al deporte profesional, ver un partido de fútbol sin ti carece de sentido. Cuando mis padres se casaron, lo que mas me jodió no fue irme a vivir a una ciudad en la que no conocía a nadie y a la que tardé en adaptarme. Lo que mas me jodió fue que me separaran de ti. "Le visitaremos todos los fines de semana", me consolaba mi madre. Pero el hecho de levantarme para ir al colegio y no verte a ti preparándote para ir a la obra, mientras apurabas el cafe y me guiñabas el ojo, hacía que mis días no empezaran con el entusiasmo de antes. Y con el tiempo, esas visitas semanales empezaron a menguar.

Desde que no vivo contigo, no recuerdo un solo día que no llamaras a casa a la hora de comer para hablar conmigo. Siempre la misma conversación: "¿qué tal estás?", "¿que tal las clases?", "¿qué tal tus hermanos y tus padres?". Cogiese quien cogiese el teléfono en casa, siempre pedías que me pusiera yo para hablar conmigo. Y siempre acababas leyéndome el titular del Marca, que lo sigues comprando por mí, pese a que, ahora que tengo demasiado tiempo ocupado, solo puedo ir a visitarte un par de veces al mes. Y pese a que sabes de sobra que el fútbol ya no me gusta. Pero siempre me lees los titulares por teléfono, y yo finjo tener interés en ello.

Eso es lo que más me va a faltar cuando ya no estés: esa llamada telefónica diaria, de apenas un par de minutos de duración, una llamada que la disfrutas mas tú que yo, que la mayoría de las veces te contesto por inercia. Una llamada tan rutinaria que la haces aunque sepas que no estoy en casa, y si nadie contesta dejas un mensaje en el contestador. Pero nunca te has olvidado de hacerla. El simple hecho de no oir el teléfono a las 2.30 del mediodía me va a doler mas que cualquier otra cosa. 

Recuerdo cuando era pequeño. Siempre que por la noche no podía dormir o tenía miedo corría a acostarme contigo. Y las siestas en el suelo del salón junto a la estufa. Recuerdo cuando íbamos a recoger morera para los gusanos de seda, que aún los conservas en cajas de zapatos. Siempre que llega la primavera me dices "cuando los trajimos a casa eran solo 3, y ahora son cientos." No puedes evitar seguir viéndome como aquel niño de 8 años que jugaba en el patio del portal, la mayoría de las veces solo, al que vigilabas sentado y fumando uno de esos dichosos cigarrillos, al que luego ayudabas con la caligrafía y con los ejercicios de matemáticas. Ahora que he crecido, siento tanto no poder haber disfrutado más de ti, no haber podido merendar mas veces galletas con leche, no haber dado mas paseos hasta la estación de tren, no haber compartido mas miradas de complicidad cuando yo hacía una trastada y tu se la ocultabas a mi madre. Y ahora que te vas, me doy cuenta. Eres la persona que me ha hecho mas veces sentirme como alguien especial.

No pienso acercarme al tanatorio ni al funeral cuando todo ocurra. Me da igual que mis padres me quieran obligar, no lo haré. No es esa imagen la que quiero conservar de ti. Cuando las ceremonias y parafernalias religiosas acaben, me acercaré a verte y a despedirme en solitario. Y te conservaré en la memoria siempre como el hombre mas honrado, amable y entrañable que he conocido. Simplemente, no puedo imaginarme un mundo sin ti.

30 de septiembre de 2011

#noalasbodas

Estoy a pocas horas de asistir a una boda, y como está toda la familia con prisas y de los nervios, tirándose de los pelos, gritándose unos a otros "¡TRANQUILÍZATE!" y contestándose "¡TRANQUILÍZATE TÚ!", pues yo prefiero pasar este rato escribiendo. Yo soy muy así, de escaquearme de los protocolos de estas ceremonias que a mí me entran por un huevo y me salen por el otro. Lo de los nervios, gritos, y envejecer repentinamente 5 años en una sola mañana previa a una boda es el primero de los protocolos de los asistentes, esto es así.

Las bodas así no existen, el cine es todo mentira.
Odio las bodas. Pero no un odio de "voy a dominar el mundo y ahora os voy a hacer sufrir, mamones". No, ese odio es amable porque esclavizando a la humanidad al menos les dejas vivos. Mi odio es mas de a tomar por culo el mundo, la humanidad, las 20000 especies en peligro de extinción, y dale de fumar a la abuela que se pone muy graciosa. Las bodas consisten en hacer el paripé disfrazándose de pingüinos los tíos y de croissants de colores las tías, para acabar borrachos. Lo que prácticamente haces un fin de semana normal, que es salir de fiesta, arreglado pero informal, con no demasiada colonia encima, sin prisas que la noche es larga,... Pues eso mismo es lo que se hace en una boda, pero exagerándolo todo a número pi elevado a unicornio y con protocolos. Yo no sé hacer bien ninguno, siempre me salen al revés. O sea, por lo que tengo entendido hay que ir disfrazado "de boda" a la misa/juzgado, llamando lo máximo posible la atención por la calle, porque cuando se va de boda el resto del mundo debe saberlo. Que al mundo se la trae al fresco. Vamos, se la trae al fresco hasta a los de España Directo, que hacen reportajes de cualquier mierda, pero a la boda de tu tía ni se acercan a preguntar que qué tal va. Luego hay que escuchar el sermón, ver llorar a las primas de emoción, oir llorar a los niños que se aburren, reencontrarte con familiares cuya existencia desconocías...

Que esa es otra. Esos tíos y tías segundos y terceros, que te llegan y te dicen si te acuerdas de ellos. Pues no, no sé en qué parte del árbol genealógico coincidimos, no te he visto en mi puñetera vida, y deja de pellizcarme los mofletes, so capullo. "Es que eras un nene la última vez que te ví, y ahora estás hecho un hombretón". Pues tú estas gordo, tienes canas, papada y tu mujer tiene bigote. ¡Que me sueltes los mofletes, que te reviento!

Es que yo no entiendo cómo a estas alturas de la existencia de la humanidad, que ya llevamos unos cuantos de miles de años supuestamente evolucionando, todavía haya gente que quiera casarse. Que vale, que cada uno se jode su propia vida como le da la gana. Pero es que con una boda estás haciendo que todos tus invitados sean cómplices de la mierda de vida que vas a tener a partir de ahora. Tírate a un volcán activo, que al menos yo no tendré cargo de conciencia.

No os ilusionéis: esto también es mentira.
Yo lo que peor llevo es lo del "disfraz de boda". Es horrible. Yo he sucumbido a tener que ponerme corbata, elemento claramente alusivo al pene, me diréis que no. ¿Para qué sirve una corbata si no es para otra cosa que decir: lo que me cuelga del cuello, lo mismo pero mas abajo y en carne? A mí lo de que la gente vaya así vestida a las bodas me parece pura competición para ver a quién le sienta peor el traje, a quién le hace mas culo, y quién es el mas hortera de todos. Esto sirve para luego criticar, claro. Puro odio. Esto lo evitaría haciendo que la gente fuese en pijama.

¿Y a quién coño se le ocurrió la originalísima idea de colocar fotocopias por las farolas, como si fuese un anuncio de asistenta, con la foto de los novios y debajo un "Wanted: por robar nuestros corazones. El Rodri y la Tete se nos casan"? ¿Qué cojones?  Demasiado mal dejó en su momento Leticia Sabater a las personas ya de por sí faltas del sentido del ridículo, pero es que esto ya clama al cielo y a toda la jodida corte celestial. El tío que inventó esta...ejem...publicidad nupcial...se merece retroceder en el tiempo, a la Edad Media concretamente, y que le acusen de blasfemia y le hagan pasar por todas las torturas existentes durante la Inquisición.

Con este rollo lo único que pretendo es que vengáis a secuestrarme esta tarde y que pidáis un sustancioso rescate por mí. Os prometo que a mí en seguida me entra síndrome de Estocolmo.

20 de septiembre de 2011

Conciencia.

Yo soy de ese tipo de personas que habla consigo mismo en alto y que se cabrea consigo mismo por no darse las buenas noches. Hay gente mas rara, ¿vale? Yo no les conozco, pero sé que andan por ahí sueltos. Bueno, el caso es que me ha hecho una visita mi conciencia, que son dos en realidad. Está la conciencia esa que va con túnica blanca y un arpa, y la otra que va en pijama rojo con cuernos en la cabeza. Y ahí se han puesto ambas a charlasr conmigo.

Estaba yo tirado en la cama, en una de esas tardes en las que lo que mejor me sale es perder el tiempo buscando caras en el gotelé de la pared. Tenía la garganta jodidamente masacrada, de tanto gritar, cantar, reir, fumar, y todo ese tipo de cosas que los chicos buenos o en su defecto de las juventudes del PP no deben hacer. Y tal que así, a la que me incorporo para comprobar que las señales de mi cerebro todavía llegaban a mis piernas, se me apareció Conciencia buena en mi hombro derecho.

Conciencia buena: Hola, Puto Maiden, tenemos que hablar.
Puto Maiden: ¡Coño! ¿Y tú quién cojones eres?
Conciencia buena: Soy tu conciencia buena.
Puto Maiden: ¡Ah, ya me acuerdo de ti! La que me dijo que no empujara a aquella señora por las escaleras. Te pareces a Michael Caine, ¿sabes?

Esto os lo tengo que aclarar. Mi conciencia buena tiene la forma corpórea de Michael Caine porque a mí siempre me ha parecido un señor con cara de dar consejos. Sigamos con la conversación.

Conciencia buena: Mira, últimamente has estado un poco desenfrenado. Te estás perdiendo. Eres como Melendi, pero en higiénico.
Puto Maiden: Retira eso, cabrón. Retíralo o te doy el finiquito ahora mismo.
Conciencia buena: Demasiada fiesta y demasiado poco cargo de conciencia.
Puto Maiden: Y que lo digas. Ya he subido las fotos al facebook. ¿Las has visto? Son la polla.
Conciencia buena: ¡No he venido hasta aquí a que me enseñes tus fotos del facebook! Hay cosas importantes sobre las que tenemos que hablar. Llevas 15 días en los que no te reconoce ni tu padre.
Puto Maiden: Normal. Mi padre se fue a por tabaco cuando era un bebé y se perdió por el camino.
Conciencia buena: ¡Cierra esa puta bocaza! Tengo el deber de decirte que debes parar, que tienes que concederte una pausa. ¡Mírate a ti mismo! Salir de fiesta no es malo...15 días me parece excesivo. Mira qué ojeras, qué pintas de desayunar poco y mal, y esta habitación parece el almacén de un todo a 100 chino.
Puto Maiden: ¡Eh, eh, tronco! Para ser mi conciencia eres demasiado estirado. Además, ¿por qué iba yo a creer que eres mi conciencia, y no uno de esos gnomos que me dicen que si me tiro por la ventana podría volar?
Conciencia buena: ¡No mezcles tu esquizofrenia conmigo! Yo vengo aquí para ayudarte.
Puto Maiden: Pues venga, empieza. Hazme la cama y prepárame un baño calentito de espuma, que me vendría de perlas ahora mismo.
Conciencia buena: ¡No, no, noooooo! Esas cosas las tienes que hacer tú, por tu propia iniciativa.
Puto Maiden: Pues vaya puta mierda de conciencia. Al menos, me concederás los tres deseos.
Conciencia buena: Eso lo hacen los genios, y se extinguieron hace mucho. Por favor, escúchame. Piensa en tu madre, que le vas a causar un disgusto muy grande. Se ha dado cuenta de que no eres el hijo perfecto.
Puto Maiden: Ya, bueno, todos los padres tienen que afrontar esas cosas tarde o temprano.
Conciencia buena: ¿Tú te estás escuchando?
Puto Maiden: ¿Cómo dices? Perdona, estaba distrído intentando morderme las uñas de los pies. Sigo sin alcanzarme.
Conciencia buena: Así no vas a madurar nunca.
Puto Maiden: Si vienes a decirme eso, no me haces falta, porque de eso me doy cuenta yo solito. ¿Acaso no lees mi blog? Porque tengo un blog, ¿lo sabías?
Conciencia buena: ¡Claro que sé que tienes un blog! Soy tu conciencia, pertenezco a tu yo mas profundo. Y tengo que decirte que solo escribes gilipolleces, y que la gente que lo lee debe de ser tan imbécil como tú.
Puto Maiden: No digas esas cosas, que esto luego lo leen y se ofenden. Venga, te toca hacerles un poco la pelota.
Conciencia buena: Me lías. ¡Yo no venía aquí a hablar de subnormalidades!
Conciencia mala: Tu a este ni caso, chico.
Puto Maiden: ¡COÑO!

Vale, juntpo a ese "¡COÑO!" se me escapó una ostia hacia Conciencia mala. El muy capullo no solo tenía la apariencia de Benicio del Toro, algo que ya de por sí impone, sino que se apareció de improvisto, y mi patata no puede con estas cosas. Soy muy de actos reflejos. Todo quedó en una disculpa y arreglado. Sigamos por donde lo dejamos.

Conciencia mala: Como conciencia tuya, tengo que aconsejarte que sigas desfasando. Total, eres jóven, alocado, tienes ganas de divertirte,... No hay nada malo en ello. Dime: ¿estás arrepentido de algo que hayas hecho en todos estos días?
Puto Maiden: Pues...
Conciencia buena: ¡No respondas! Te está envenenando.
Conciencia mala: Tu a este ni caso. Ignórale, como hago yo. Es más, puedes deshacerte de él cuando quieras.
Puto Maiden: No sé... Parece buen tipo... Es Michael Caine... A mí me cae bien.
Conciencia mala: ¿Qué te dije la última vez sobre lo de que te caiga bien todo el mundo?
Puto Maiden: Que tengo que empezar a odiar a ciertas personas. Es que no me sale. Yo lo intento, pero se me acaba hinchando la vena del cuello, la sangre se bloquea, no llega al cerebro, y me desmayo. Luego no recuerdo quien soy y unos policías me tienen que llevar a casa.
Conciencia buena: Poco ortodoxo, pero bien dicho.
Conciencia mala: Tu no seas pelota, viejo.
Conciencia buena: ¿A quién llamas viejo, capullo?
Conciencia mala: Yo solo veo a uno.
Conciencia buena: Por culpa de conciencias como tú, la juventud se está echando a perder. Sois la vergüenza del gremio. Hacéis que beban, que consuman cosas que no necesitan, que se perviertan, que no tengan arrepentimientos, que huyan de la responsabilidad,... Estáis dejando muchas conciencias buenas en el paro, con lo mal que están las cosas.
Conciencia mala: Sí, pero tú deberías jubilarte y dejar paso a las conciencias jóvenes, que se sacan la carrera, opositan, y luego no tienen donde caerse muertos.
Conciencia buena: ¡Eso no me lo dices a la cara!
Puto Maiden: ¡Eh, tranquilos! Si en el fondo sé lo que me queréis decir los dos, y sé que vuestras intenciones son buenas. Pero no hace falta que levantéis la voz, que tengo la cabeza hecha mierda. Yo a este conflicto solo le veo una posible salida... ¡pelead a muerte! El que gane, me hace la cama.

En ese momento, Benicio del Toro le dio un galletazo a Michael Caine. No supe mas de ellos porque me quedé dormido. Sí, soy una persona que no escucha a su conciencia, a ninguna de ellas. Y así estoy ahora, con la garganta como si un negro me hubiese metido su pene cactus hasta la campanilla.

12 de septiembre de 2011

Odisea nocturna un domingo de septiembre.

Cuando durante tus vacaciones no tienes a dónde ir, tienes que hacer todo lo posible por pasar el menor tiempo en casa y hacer cosas. Lo que sea, da igual. Yo llevo 8 días en los que he estado mas tiempo ebrio que en estado normal, y de fiesta en fiesta. Así que ayer decidí darme un respiro, y salí para no beber nada que llevase alcohol. Nestea y Coca-Cola, en plan sano. ¿Qué ocurre? Que mis amigos no estaban por la labor de solidarizarse conmigo, y ellos decidieron sumergirse en ese mundo surrealista parecido a un cuadro de Dalí al que se llega por la vía rápida mediante el consumo de bebidas tales como ron, vodka o vino con cocacola para los mas agarrados de pasta. Resultado: mis amigos viendo dragones de colores, y yo en estado normal.

No es que me aburriera, de hecho me lo estaba pasando bastante bien. Resistí estoicamente la tentación de ponerme a beber yo también, mas por el orgullo de haber dicho antes "os prometo que hoy no bebo" y cumplirlo que por hacerme el sano. Pero llegó un punto en el que me costaba pillar los chistes y risas que solo una persona borracha puede pillar. Así que me puse a hacer lo que suelo hacer en estos casos: agotar la batería del móvil mientras cotilleo Internet. Puedo hacer eso y mantenerme integrado con los amigos, está comprobadísimo. Además, por aquí andamos en fiestas. Pero vaya mierda de fiestas que a las 2 ya estaba todo cerrado porque el día siguiente era laboral. Así que tuvimos que desplazarnos a un parque para intentar hacer tiempo, no era plan de subirse tan pronto a casa. A partir de ahí comenzó mi odisea.

Por estas cosas, quiero y odio a la vez al puto Rubio.
Resulta que tengo un amigo, que resulta ser mi vecino, que aún no es mayor de edad, y cuyos padres le dejaron salir hasta tarde confiando en que iba a estar conmigo. Sus padres saben que su hijo no es un angelito precisamente, pero ignoran que yo tampoco lo soy. Llamemos a este amigo "el puto Rubio". Este chaval es un cabra loca, un culo inquieto, un "estate quieto ya, cojones". El hecho de que me lo zumbaría tres veces seguidas es secundario. Estuve con él y unos amigos suyos pasando la tarde en Legazpi, donde el muy mamón estuvo haciendo skate de una manera que me da absoluta envidia, y riéndose de mí porque intenté mantenerme en pie sobre la tabla y andar sobre ella, y lo máximo que duro son 10 o 15 metros a velocidad tortuga antes de darme el leñazo. También se ríe de mí porque él sabe tocar la guitarra, y yo sé hacer que toco la guitarra. Y sabe distorsionar la voz, y yo no. Vamos, que todo lo que yo quiero saber hacer bien y no sé, lo sabe hacer él. Y se ríe de mí.

La cuestión es que le dije el plan que tenía por la noche con mis amigos, por si quería venirse. Tuve que convencer a sus padres, y luego tuve que aguantar a los míos diciéndome "ten cuidado del puto Rubio". Pues resulta que el puto Rubio se emborrachó el primero, se intentó liar con una, y luego, mientras yo disfrutaba de mi derecho a hacer el imbécil durante 15 minutos, le perdí la pista. No fui capaz de localizarle por móvil porque me lo había quedado cuidándoselo durante "5 minutos". Su móvil sigue en mi poder a estas horas. Para hacer tiempo, acompañé a toda la tropa, uno por uno, a sus respectivas casas, y luego me puse a buscar al puto Rubio sin demasiadas esperanzas de encontrarle. Creo que estuve así durante una hora. Al final dije "que le peten, que se vuelva él solito a casa cuando le dé la neura". Pero claro, si volvía a casa sin él y daba la casualidad de que mis padres estuvieran despiertos o los suyos vigilando por la mirilla, mis huevos correrían peligro. Estaba dispuesto a correr el riesgo, a las 4 de la mañana no se puede ir por la calle sin estar borracho.

Total, que por suerte mis padres dormían, los suyos supongo que también. Finalmente esta mañana el puto Rubio me habla por el messenger y me dice que él se fue a casa porque nos perdió de vista y que no consiguió zumbarse a la otra. Vamos, que él sobando y yo buscándole por ahí. Mis huevos siguen intactos, los suyos no tanto, porque tengo ganas de darle un par de patadas de las que te dejan estéril para los próximos cuatro lustros.