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6 de febrero de 2013

Los guiones que no eran escritos por un guionista.

¡Los guionistas existimos! Y tras este alarmante toque de atención, expondré mi drama. Resulta que estoy metido en varios proyectos, algunos de ellos para la propia escuela en la que hago la carrera (cinematografía, especialidad de guion, para los que no tenéis la grata fortuna de conocerme desde tiempos inmemoriales), otros son encargos de profesores, y otros para gente de fuera. Todos ellos gratis. Faltaría más, un guionista cobrando y pudiendo comer por lo que escribe, habrase visto.

Empiezo por el guion para una serie que nos ha encargado la escuela. Resulta que todos los años hacen una serie para internet, pero este año, por fallo de gestión (Universidad Rey Juán Carlos I, te adoro), la serie que se está grabando no la hemos escrito los de guion. Así que para que no protestemos demasiado nos ha encargado escribir algo para que se realice el año que viene, cuando ya no estemos nosotros y básicamente puedan hacer lo que les salga de la polla con ello. Alegría. Pues bueno, en menos de dos meses, porque encima nos han dado plazo, hemos conseguido escribirles 12 capítulos de algo medio decente, y digo decente porque alguna ocurrencia ingeniosa tienen. Para que os hagais una idea, desde "Yo soy Bea" no había visto conflictos y personajes de tan magno calado.

Me sumerjo en el guion que estoy escribiendo para un director. Resulta que el tipo tenía una idea sobre unos amantes inmersos en el mundo de la heroína, con el protagonista enfermo terminal y ocultándoselo a la tipa, y él quería que ese amor fuera eterno, magnánimo. Lo primero que le dije es que se había cargado todos los conflictos interesantes de un plumazo, así que cogí la idea que tenía, con esos mismos personajes, y le di una vuelta de tuerca y saqué un pequeño reverso siniestro al asunto, respetando lo del amor eterno, el cual solo es posible llevar a cabo si alguno de ellos muere, a no ser que quiera "Pretty Woman" pero con drogas. Aproveché la enfermedad del tipo para cargármelo en la última escena, es la esencia de la tragedia, que alguien muera y te deje jodido. Hice que estos personajes se conocieran ayudándole él a ella a pincharse, y que la última escena ocurriera a la inversa, y con él dejándose morir, todo eso después de algunos reversos. Es una historia pequeña, pero que le había metido cosas interesantes. Me lo reconoció el director, supo verle el jugo que le había sacado. Otras dos personas, una de ellas guionista profesional, vieron cosas muy buenas en ese guion. Solo me quedaba mejorarle los diálogos cuando, de repente, el director me envía un correo diciendo que se le había ido la cabeza (con esas putas palabras, flipado de la vida) y que había reescrito todo porque mi versión tenía poco de lo que él quería transmitir. ¿Qué cojones me estás contado, pollo? ¡Tío, te he dado un guion bastante bueno de algo que a priori no daba para nada! E impresionante el tamaño de tu bolsa escrotal al desecharlo e insistir en convertirlo en una historia con más filtros que un cuento llevado a película animada por Disney.

Y remato con otro problema con los que se especializan en dirección en la escuela. Resulta que nosotros les ofrecimos ayuda para escribir sus guiones de sus proyectos finales. Desde entonces, hemos oído grillos cada vez que les preguntábamos por ello. Hoy hemos tenido el infortunio de leer las versiones finales de los guiones que van a dirigir. Pregunta: dentro de la escala social qué va por debajo, ¿la mierda o la basura? Para saber dónde colocar tales esperpentos narrativos. No solo son historias que solo les importan a quienes las han escrito y que nadie tendría el menor interés en prestarles atención, sino que están escritas en coloquio de niños de ESO. Y el caso es que alguna idea buena había, la cual cogida por alguien que sabe de guion podría haberle sacado mucho provecho. Pero el ego de estas personas y sus ansias por contarlo, dirigirlo, interpretarlo y montarlo todo ellos es insaciable. Así salen las mierdas que salen.

¿Os sabéis la historia de que el cine español es malo? Pues ya sabéis más o menos cómo se mueven las cosas. Las películas terminan siendo historias que a nadie le interesan, pero en las que el director vierte su alma. Pues muy bien, hermoso, para ti y para tus tres amigos gafapastas que vean algo en ello.

2 comentarios:

Anna K. dijo...

La gran mayoría en el mundo del audiovisual y la cultura parece que vivamos por amor al arte. Nutritivo...

Oh, pero escribe sobre la guerra civil y ya tendrás la subvención del ICAA en camino... en fin.

Pobres los de dirección, déjalos, con sus aires de grandeza. Recuerdo los primeros días y tener que escuchar que querían ser Lynch, Cronenberg o vete a saber tú quién más

por cierto, hablando de cine español. hace dos semanas vi "Mapa" y me pareció muy interesante. De hecho, le hice publicidad por las redes. En Madrid ya se estrenó, y aquí llegará oficialmente el 15. Gran tema también el de la distribución y exhibición en salas en España

saludos

Biónica dijo...

Igual es porque hay mucha pero mucha gente que no sabe escribir para los demás y escribe para sí misma? Si no, no me lo explico. Exceso de ego, tienen, no? :-/