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20 de junio de 2011

El verano tiene graves errores de logística.

Tanto trabajar y tanto calor hacen de Aitor un chico aburrido. Esa es mi forma de confesar varias cosas:
  1. Últimamente estoy atrofiado. Si corriese el año 2344, y estuviésemos en plena era robótica, y diera la casualidad de que yo fuera un robot, ahora mismo mi dueño me tiraría a la basura y se iría al Mediamarkt mas cercano a por uno nuevo que tendría las mismas funciones que yo, pero que incorporaría luces de neón en los ojos y tendría garantía para 4 años. 
  2. Necesito unas vacaciones. Merecidas, por supuesto. Aunque me voy a tener que conformar con algún que otro viaje astral, porque lo que vienen siendo vacaciones, me da que este verano no va a caer esa breba. 
  3. Quiero un puto cachorro beagle. No viene al caso, pero nunca es mal momento para insistir en mi odisea por colar un chucho en mi casa.
  4. El verano es antiproductivo. Podríamos hibernar durante esta época, que a la llegada del otoño todo seguiría exactamente igual que si nos pasáramos estos tres meses intentando rendir. 
La pereza es un mal que se repite verano tras verano. Producto del calor. Calor, por cierto, que aumenta debido a que tenéis las hormonas revolucionadas y se dispersan en el aire, quedándose atrapadas en la estratosfera junto a los globos de helio que se les escapa a los niños en los parques infantiles, y produciendo  un efecto invernadero paralelo al propio efecto invernadero, una movida chinguísima. Así que, chicos y chicas, pasad a formar parte de una secta de eunucos, por el bien común, y así de paso hacéis amigos, que nunca viene mal. Gracias.

Esto es así: estáis todos cachondísimos. Vais caminando por la calle y vais dejando un charco aceitoso por la acera. Y no hay dinero público para pagar a mas funcionarios de la limpieza, que están los pobres doblando turno. Al menos podríais poneros un pañal, pero claro, con tales panderos pareceríais Teletubbies en celo, y seguramente Intereconomía aprovecharía esa eclosión de gente con pañales para propagar la idea de que a la izquierda le ha crecido el culo, el cual están dispuestos a utilizar como arma gaseadora, y que próximamente esa gente desarrollará en sus propias carnes televisiones a la altura del ombligo que estarán retransmitiendo constantemente películas de propaganda comunista. Y claro, luego llegará la visita del Papa, y por miedo a esta nueva élite de ateos, le pondrán triple blindaje al Papamovil, se contratará el triple de agentes de seguridad privada, todas las fuerzas del Estado estarán al 100% de efectividad, y eso, amigos, es un derroche que no nos podemos permitir. Un derroche evitable si os castráis y os centráis mas en leer libros de autoayuda y menos en tener ganas de follar.

El arma de destrucción masiva definitivo.
Otro efecto secundario del verano: la música. El regeatton, o como diablos se escriba, se inventó un verano, por poner un nimio ejemplo. Tras una ardua investigación que me ha llevado 10 minutos y un par de consultas con la almohada, he llegado a la conclusión de que la música veraniega es una artimaña de los Illuminatti para enviar mensajes subliminales y mantener equilibrada la balanza de natalidad/decesiones. Esto se debe a que os pasáis las épocas de calor follando como mofetas, y ni os acordáis de poneros condón y nunca os paráis a pensar que a falta de condón, bueno es el culete. Así que llegaron los Illuminatti y para compensar esa ola de embarazos no deseados, inventaron la música veraniega. A ver, yo oigo "baila morena, baila morena" y me entran ganas de meterme un tiro. Yo me he quedado con las ganas, pero hay gente que consuma este acto y se mete un balazo. Kurt Cobain lo hizo en cuanto escuchó los primeros éxitos de Georgie Dann. Y se ha dado el caso de suicidios colectivos provocados por el "duro de pelar" de Rebeca. Yo asistí a uno, pero el cianuro se acabó antes de que llegara mi turno. No me dio tiempo ni para buscar una virgen a la que sacrificar, pero es que no había ni una en 10 millas a la redonda.

Otra cosa para odiar el verano: la prensa deportiva pasa a ser prensa rosa. Más prensa rosa que el resto del año, me refiero. Como no hay competiciones futboleras, se ponen a hablar de cosas como: "Cristiano Ronaldo la tiene mas grande que Messi"; "La novia de Cristiano Ronaldo tiene mas tetas que la de Messi"; "Florentino invierte 200 millones de Euros en Viagra para que sus jugadores no se vengan abajo a mitad de temporada"; "Este es el año de la décima...otra vez". Y así durante tres meses. Qué soponcio.

Dedicaré este último párrafo a sacar una conclusión positiva del verano: debido al calor, hay mucho yayos con riesgo de que les dé una insolación, lo cual quiere decir que a lo mejor nos quitamos de un plumazo al rey, a Fraga, y a la duquesa de Alba, y si me apuras puedo incluir en esta lista a Maria Teresa Campos (a vuestros yayos cuidadlos, haced el favor). Y quizá a Ana Obregón se la zampe una orca homicida en su posado veranigo o la arrastre un tsunami al fondo del mar, lo cual haría que se incorporara como nuevo personaje de "Bob Esponja", y cancelarían la serie por pérdida masiva de audiencia. Y con tanto calor, la tinta de los periódicos de "El Mundo", "La Razón" o "La Gaceta" cobrará vida, se transformará en un bicho mutante que acongojaría al mismísimo Venom, e intoxicaría con sus sustancias nocivas para la salud a Pedro J., a César Vidal y a Losantos. ¡Y todo será hermoso y caminaremos together por el arco iris, joder!

5 comentarios:

Illuminatus dijo...

El verano nos dio la idea de infierno como algo con altísimas temperaturas, está claro.

Ana Pepinillo dijo...

puf yo también necesito vacaciones! alguien nnos adoptará?

Cinemagnific dijo...

Yo ODIO EL VERANO. Y cuando eres de Málaga, te aseguro que tienes razones para ODIARLO XD Calor insufrible (y pegajoso, como sólo es en la Costa del Sol, de estos de ducharte y a los 10 minutos estar sudando como un cerdo), guiris por todas partes exigiendo y creyéndose dioses (hay zonas en las que hay más ingleses y alemanes que españoles), muchos más canis, el terral... En fin, un horror XD

neko dijo...

jajajaja como se te va la olla chaval! confirmado queda que necesitas unas buenas vacaciones :)

Pues a mí me gusta el verano, es que odio el frio, soy como una lagartija, y eso que no me gusta tomar el sol ni lo tomo.

Pues sabes, cuando yo escucho ese tipo de música no tengo ganas de suicidarme, mira que eres rarito... yo tengo ganas de matar

Lady Vengeance dijo...

Solo me gusta el verano por las vacaciones, pero este verano voy a tener menos que nunca.

Llevo dos días pegándome caminatas bajo el solazo de por la mañana, y casi muero. Y mato a alguien. Y encima el calor que sufro en Valencia, tan pegajoso, tan asqueroso...que sales a la calle, mueves un pie, y ya estás sudando. Agh.

El verano es horrible. Se me quitan las ganas hasta de socializar y de salir de casa.

Los beagles son muy amor *_*