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5 de julio de 2010

Mis aventuras en Parque Warner (Episodio I: Episodio piloto)


Voy a hablaros un poco de lo que es mi trabajo. No de las decisiones de la empresa ni de sus métodos, ya que por mucho que los cuestione o los acepte, no sacaría nada en limpio sobre ello. Me refiero a hablar sobre el día a día, sobre las situaciones que se dan en una atracción.

Sí, amigos, como algunos sabéis trabajo en un parque de ocio internacionalmente conocido Parque Warner, en el departamento de atracciones como operador. Y bueno, mucha gente me dice: ¡ala, tiene que ser la ostia trabajar en un parque temático, manejando una montaña rusa! Bueno, que quede clara una cosa, es un trabajo destinado a ofrecer actividades de ocio a sus visitantes. Yo sólo soy el tío que pone en marcha la maquina de turno, yo no soy el destinatario del divertimento.

Empecemos por la pieza clave: el visitante. Este trabajo es una constante atención al cliente, y a lo largo del día me vienen cientos de casos particulares, con sus matices, que debo saber atender. Es un trabajo que me ha enseñado a tratar con muchos tipos de gente (desde jóvenes mochileros hormonales hasta grupos de la tercera juventud edad, pasando por las familias). Una cosa está clara: el cliente viene a divertirse, y se desentiende de los carteles informativos, de las normas de seguridad, etcétera, cosas que son primordiales en mi puesto de trabajo. Tengo que estar advirtiendo a la peña de que no salten vallas (la de cejas rotas y dientes rotos que se pueden evitar simplemente no subiéndose a las vallas), de dónde tiene que ir sentado el nene pequeño (unas tres o cuatro indicaciones por megafonía de media hasta que te hacen caso), de que no se pueden llevar cámaras ni móviles en las manos (imagináos cómo se le quedaría la cara al tipo del asiento de atrás en una montaña rusa si se os escapara una cámara y le atizara), o de que nosotros no podemos vigilar a un niño que no puede montar cuando los papis quieren montar y dejarle sólo (nuestra atención está dirigida a la seguridad de la atracción, no a la de un niño que los papis deciden dejar sólo).


Una de las cosas que más se dan es la discusión con los padres de porqué el nene no puede montar en una atracción. Una de las medidas básicas de seguridad dadas por el fabricante de una atracción es el tallaje, y si una persona (indiferentemente de ser un niño o un adulto) no supera una estatura mínima de seguridad, no puede montar, le falten 10 o medio centímetro para llegar a tal medida. Y ésto no es negociable. Otra criba se produce con personas de gran embergadura con los que una barra de seguridad o cinturón no llegan a anclar. Esto suele ocurrir en las kiddies (atracciones para niños). Estas personas insisten en montar aunque la barra o conturón no se cierren, ya que no ven peligro en estas atracciones, pero el caso es que si hay una barra o un cinturón es por algo. Y se quejan de que deberían ser habitáculos mas grandes para su comodidad, pero es que ¡son atracciones infantiles! O los padres que tienen que ir en cierto asiento, pero insisten en ponerse en habítaculos destinados a los niños pequeños, donde un adulto medio no cabe, para ir junto a su peque. ¡Que no, leñe! Si un adulto no puede ir ahí, aunque sea bajito y quepa más o menos bien, es porque se pueden dar situaciones (una parada de emergecia brusca, se me ocurre) que hagan que en ese habítaculo se golpee, mientras que en el asiento destinado para un adulto permanecerá totalmente seguro de estos golpes inoportunos. O los que quieren montar mojados en los coches de choque, donde la electricidad va por la pista (agua + eléctricidad = barbacoa).


Además, luego está el visitante que te dice cómo tienes que hacer tu trabajo. Yo no sé en qué trabajara cada uno, pero hay una frase que dice "zapatero a tus zapatos", y si los que trabajamos en una atracción (de un parque temático, no de una feria, ojo con la diferencia) hacemos las cosas de un modo u otro, siempre tiene su motivo, aunque el cliente no repare en él.

Punto dos: los compañeros. Es una de las cosas que hacen que este trabajo merezca la pena. Hay muy buena peña ahí metida, las horas de comida y las charlas que se producen en ellas son momentos tremendísimos. Pero hay que añadir que no siempre hay buen rollo. Hay compañeros que son unos genios, pero los hay que son vagos, listillos, o que creen que la antigüedad debería otorgarles el privilegio de estar siempre en atracciones grandes (manejar una atracción o un grupo de auxiliares no es algo que se haga mejor o peor por tu veteranía, ahí entra el hecho de que un operador sea espabilado y sepa adaptarse y reaccionar a situaciones que se salgan de la operativa habitual). Precisamente, ahora en verano entra gente nueva de auxiliar, y la cosa se complica cuando tienes que fiarte de alguien que nunca ha estado en una atracción y que no sabes cómo tratará al cliente, y tienes que estar pendiente de esa persona. Y esto pasa como con los antiguos, los hay que lo hacen todo muy bien, los hay que lo hacen todo muy mal, los hay que hacen la operativa rápida pero atienden mal al visitante, y viceversa, o los hay que vienen a currar de verdad, y los hay que vienen a pasar el rato. Supongo que esto ocurrirá en muchos otros trabajos.


Tercer factor: los superiores. Y me refiero a los superiores inmediatos a mí, que son los especialistas y los supervisores. Tengo la suerte de llevarme bien con todos, incluso de estar con ellos de cachondeo. Pero son jefes, recordémoslo, y hay veces que sus decisiones pueden ser cuestionables y mal encajadas por nosotros. Se dice que donde hay patrón no manda marinero, así que esas decisiones, por absurdas que se vean a nuestros ojos, pues hay que acatarlas. Si te mandan a una atracción pequeña, pues vas, y si te mandan a una grande, pues mira que bien, y vas. Si te dicen que hagas labores de limpieza, pues es parte de tu trabajo, lo haces y punto. Si te dicen que vayas de apoyo a una atracción para bajar el tiempo de espera del visitante, lo haces. Estos jefes normalmente son buenos tipos/buenas tipas, no me quejo.Y además, Parque Warner es un sitio donde cosechas lo que te vas labrando, aunque haya trabajadores que se ponen pesados con ciertos asuntos y los jefes se bajan los pantalones con ellos con tal de no aguantarles.

Y por hoy acabaré hablando de mantenimiento. Es un departamento que tiene sus propias operativas, y tratar con el visitante no es lo suyo. No hay cosa que más me fastidie que una persona de mantenimiento interceda con un visitante en mi lugar. Otra cosa en la que hay divergencias es en la operativa a seguir tras un fallo de la atracción (fallo del sistema, no de la seguridad, que quede claro). Nosotros, los operadores y auxiliares de la atracción, para comprobar que todo está correcto, tenemos la obligación de hacer un ciclo sin gente. Mantenimiento, para ahorrar tiempo, a veces te insiste en lanzar el ciclo con gente. Por ejemplo, el tren de una montaña rusa llega a la estación y no abre los arneses. Lo que habría que hacer es abrir manualmente los arneses, sacar a la gente, verificar el fallo, subsanarlo, y lanzar el tren sin gente. Y a lo mejor llega mantenimiento y te dice que van a lanzar con gente. ¡Para el carro, tronco! El ciclo se lanza en vacío. Y lo peor es que llegan y cogen la megafonía y le dicen a la gente que van a repetir para que puedan salir cuando el tren regrese de nuevo. ¡Error! Claro, cuando saco a la gente impidiendo que repitan porque hay que lanzar en vacío, quedo como un ogro. Fuera de estas rencillas, hay tipos en mantenimiento que son majetes y con los que me llevo muy bien.

Por hoy nada más. Simplemente deciros un par de cosas por si queréis visitar un parque temático: las atracciones son totalemente seguras, chicos, si no lo fueran, ¿cómo se iba a permitir que se abriesen al público? Lo segundo: en la feria dejan montar a todo el mundo aunque no cumplan las medidas de seguridad, nosotros impedimos el disfrute de ciertas atracciones a ciertas personas que no cumplen tales medidas. Pensad en que las bases de una atracción de feria se sustentan en cuatro postes de madera, y las bases de nuestras atracciones se sustentan en acero industrial. ¿Queda clara la diferencia entre nosotros y la feria?


18 comentarios:

Txu Mifune dijo...

¿Tengo pendiente que seas mi operador o eso ya ha pasado? =P

Excelente primera toma de contacto y análisis del curro xD

Ojalá la gente se concienciara más y nos tomara más en serio y la verdad es que lo primero es la seguridad, nunca decimos nada por capricho... Desde luego en mis prioridades no está la de aguarle el día a nadie, y a veces me da pena que la gente lo piense.

Posdata: Los niños abandonados en las salidas de las atracciones... son niños perchero xD a mi me dan muchísima pena, algunos son muy chiquititos.

Aitor Maiden dijo...

Sí, te he tenido de auxiliar durante 15 minutos en Tom & Jerry.

Hay que hacer una ONG para que la gente se conciencie de que somos personas humanas y tenemos sentimientos XD

Hay padres que hacen alarde de explotación infantil, les dejan el bolso, la mochila, el carrito, los helados a medio derretir, las zapatillas, las llaves,... Luego nos dicen: échale un ojo. Nosotros decimos: no, que primero monte un padre y luego otro. Se lo piensan. Finalmente optan por decirle: no te muevas de ahí.

Txu Mifune dijo...

Es verdad y el pelanas ese también andaba por ahi xP

Echo de menos atracciones... y lo peor es que me estoy acostumbrando, tal y como predijo Bob xD

Aitor Maiden dijo...

Como bien dice Fernando Díaz, el que vale, vale, y el que no vale, a admisiones :p

F. Fabian S. dijo...

Interesante descripcion de un trabajo no muy comun. Supongo que no debe ser facil tratar con los visitantes . Espero puedas contar cuales son las atracciones que estan en tu parque. Es que son todos varones alli? jaja..
Saludos.

Txu Mifune dijo...

¬¬

Eso me ha dolido...

Ricar2 dijo...

Hola, he llegado de rebote a este tu blog, y me ha encantado este post. Yo soy visitante del tipo "familias", y tendré muy en cuenta tus observaciones en futuras visitas. Lo que pasa es que no voy a Parque Warner por motivos de conciencia ["no a la dictadura de los restaurantes, quiero poder llevar mi comida y comérmela ;) ]. Pero supongo que para el Parque de Atracciones también vale todo lo que cuentas. Saludos.

bob dijo...

Joder Aitor si ya has dejado todo claro en este piloto. ¿Cual va a ser el tema del segundo episodio, los menús de restauración? jejejejeje. Lo próximo que tienes que comentar son esos extraños sucesos en los que los niños te cierran las puertas (de piolín por ejemplo) y tu piensas "mírale que capullo esta hecho el niño" jejjeje.

mansi nishi dijo...

Vaya visión nos has dado de tu trabajo! si la mitad de gente dedicara la mitad de atención a su trabajo de lo que lo haces tú, todo iría muuuuuucho mejor! Está claro que hay trabajos que se necesita una seguridad extra por su labor, pero no todos le ponen empeño, hay gente que va solo a hacer las horas y punto. Mis felicitaciones desde luego, por tal labor! y desde luego ahora tengo otro punto de vista más en cuanto a los parques temáticos, y de atracciones.

Saludos!

Aitor Maiden dijo...

@ F.Fabian S.: No es que sea dificil tratar con el visitante, lo malo es que te tienes que saber adaptar a miles de personas distintas. Y no somos todos varones, es más, diría que hay mas operadoras que operadores.

@Txu Mifune: algún día saldrás de esa cárcel de admisiones, vendrás conmigo a una atracción, y después de ese día...querrás volver a admisiones.

@Ricar2: en un principio, no se puede meter comida de fuera...en un principio, porque en el parque ni se venden pipas ni bocatas, y todos los días barremos las zonas de espera que estan repletas de cáscaras de pipas y de bocadillos caseros a medio terminar.

@bob: tú bien sabes que Parque Warner da mucho que hablar, y me va a dar para publicar muchos artículos. Este ha sido muy generalizado, los siguientes serán de temas concretos y específicos.

@manshi nishi: muchas gracias. Desde luego, me tomo en serio mi trabajo y la seguridad de las atracciones, pero no solo yo, sino todos los compañeros deberían hacerlo. Claro que hay casos y casos. Pero tranquila, las atracciones estan a prueba de trabajadores negligentes. Para que te hagas una idea, imagina que un auxiliar se deja un arnés abierto. No pasa nada, la atracción no va a dejar salir el tren de la estación. Lo malo es que para que la seguridad se cumpla, tenemos que impedir el paso a ciertas personas, o evitar que la gente adopte conductas peligrosas,...

Anónimo dijo...

Un pico y una pala os daba yo

Aitor Maiden dijo...

yo se de uno que comenta anónimamente y que quiere ser funcionario

Anónimo dijo...

Si nunca te habían dicho esa frase es que no vives en España

Aitor Maiden dijo...

Prefiero utilizar la frase "un visitante pedante con niño menudo seguido de grupo hormonal de mochileros te daba yo"; lo de pico y pala lo utilizo mas como término de ligoteo.

eL MaRKeS dijo...

Peor aun... yo te daba un grupo de minusvalidos con monitores histericos, o un grupo de mochileros correcaminos... y todo de golpe!

Aitor Maiden dijo...

Y todo eso en atracciones limitaditas en cuanto a la afluencia, como Coyote o Cohetes de Marvin (que ahora ya disponen de su pase correcaminos).

Anónimo dijo...

no t creas tan bueno,eh????algun fallito cometes,xo si hay operadores muy muy buenos,yq casualidad, q son los antiguos, de los q deberiais aprender mas,no ir d listillos

Aitor Maiden dijo...

Ese comentario me suena a un tal Superló....