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10 de enero de 2011

Mis aventuras en Parque Warner (Episodio VI: el hombre que levantaba pasiones sin plantearselo).

Aprovechando que el parque está cerrado en estos meses, y que se prepara una nueva temporada Guarnera, he tenido tiempo de recapacitar sobre mis relaciones con los compañeros. Alguna vez lo habré dejado caer: el año pasado... quiero decir, en el 2009, que aún creo que estamos en 2010, me ascendieron a operador. ¡Yupi! No, yupi creía por entonces. Ser operador mola pero no mola tanto. La gran consecuencia de este puesto es que hay rivalidades que no existen entre los auxiliares. Y esa rivalidad entre compañeros es una defecación en toda regla.


Digamos que hay grupitos entre los operadores: está la élite, que es algo así como Mordor, son los que llevan ahí mas años que Tarzán y quieren acaparar las atracciones chulas para ellos solos, y a poder ser atracciones en las que no tengan que levantar el culo de la silla. Luego esta el grupo al que denominaremos Hobbits, los impertubables, están ahí, a su bola, no perturban a nadie, nadie se acuerda de ellos, y tienen altas probabilidades de morir anclados al panel de una atracción al cierre debido a que el supervisor de turno ni se acordaba de ellos. En general son buena gente. Luego, aunque esto ocurre en todos los puestos, no solo entre los operadores, estan los cracks. Llevan dudando sobre cómo proceder en la atracción durante toda la vida. Son esos operadores que tienen que evacuar, el supervisor les dice que esperen a que llegue mantenimiento, y cuando llega el apoyo de evacuación, ya está todo sin gente, con dos cojones. Deben de ser vascos. Está la República Independiente de Cartoon, vamos, los que no salen de las atracciones de niños pequeños. Desamparados, autómatas, ellos se lo guisan, ellos se lo comen. No hay que olvidarse de los relevistas, los que van haciendo los descansos por las atracciones, que llega a la atracción y parece que estan en medio de una maratón, siempre corriendo y sufriendo por ser puntuales. Y luego está la cantera, que son esa gente que lleva no demasiado tiempo como operadores, pero que ya tocan atracciones cañeras, y empiezan a pisarle terreno a la élite, lo que provoca que estos se alteren al ver peligrar su trono.

Y en este último grupo me voy a meter yo. Y esta temporada he estado chupando Superman como pocos. Algo que no ha sentado muy bien entre cierto sector elitista. Yo, de verdad, no sé qué le ven a esa atracción. Vale, no mueves el culo, tienes auxiliares velando por tu higiene y seguridad personal, y un walkie con el que hacerte el guay. Pero acaba siendo un coñazo. La gente me ha estado envidiando por aburrirme en una atracción. No digo que prefiera Cartoon, aunque en las kiddies tienes broncas con el público casi diarias y tienes que saber usar estrategias apropiadas para que se vayan contentos pese a sus cabreos, y eso entretiene. En las montañas rusas esos guisados se los acaban comiendo los auxiliares, aunque los mas listos se acuerdan de que tienen un operador al que echarle los marrones. Pero por lo general, en una atracción grande, las broncas no me han llegado, o bien porque los auxiliares han sabido calmarlas (esos son los auxiliares fenómenos, mataría por estar siempre con ellos) o bien porque la gente ha decidido quejarse a alguien de mayor competencia.


También se me ha cogido manía porque me llevo bien con los supervisores. Cierto es que yo me autodenomino el niño mimado de los supervisores, pero es una de mis coñas. Ellos se lo toman como un ataque cruel y despiadado hacia su reino. Lo que no entienden es que el secreto de la buena sintonía con los jefes reside en hacer bien el curro que se asigne, que para eso has firmado un contrato, ya sea operar una atracción grande, una pequeña, limpiar pasillos o hacer encuestas (si, los guarneros servimos para todo). Pero si te mandan a donde no te gusta y pones mala cara, te lo tomas a mal, y rindes por debajo de lo habitual, normal que los jefes pierdan confianza en ti. Esto ocurre en todos los trabajos del mundo. Conclusión: recogerás lo que siembres. Y por ahora la fórmula me está funcionando.

Pues por hacer esa mierda y por llevarme bien con los supervisores, hay gente que me ha aborrecido este año, que lo se, que alguna que otra vez me han sangrado los oídos. También yo soy un poco capullo y he avivado el fuego, porque a mí me mola picar a la gente de esta calaña. Y no paro de picarles hasta que detecten por sí solitos que estoy de coña. Además, la peña va poniendo palabras en mi boca que yo no he pronunciado. Hay gente que se cree que voy fomentando la idea de que "soy el mejor operador del parque". Ni de coña diría yo eso. Porque no son pocos los operadores a los que no les llego ni a la suela de las Artengo (zapatillas oficiales Guarneras, de venta exclusiva en Decathlon). Además, que la gente se toma eso como una competición, cuando es un puñetero trabajo, y como tal, me limito a currar, a ir donde se me asigne, y a coleccionar tumores durante el día.


El caso es que mis relaciones con los auxiliares tienen otro rollo. La gran parte son bastante simpáticos y buenos currantes, por lo que no he tenido problemas con ellos (excepto con algunos temporales que me han sacado de quicio). Además que han cumplido su cometido milimétricamente: mantenerme despierto y sereno. Porque yo me quedo empanado en el panel, y ellos tienen que encargarse de devolverme al mundo real. Se merecen una medalla solo por eso. Aparte de que algunos me han dado elogios que les agradezco. En definitiva, las pasiones levantadas entre los operadores son inversamente proporcional a las levantadas entre los auxiliares.

8 comentarios:

dr.indy dijo...

no me cansare de decirlo: adoro tus historias y anecdotas varias XD

tengo nueva seccion en mi blog, por cierto... http://menudafrikada.blogspot.com/2011/01/galeria-del-mes-j-scott-campbell.html

ANRO dijo...

No he leído tus anteriores aventuras warneras, pero cualquier día me adentro con tranquilidad y me ilustro.
Ese relajo será para dentro de dos semanas. Cierro temporalmente el quiosco bloguero porque me marcho a los madriles a pasar un frío de cojones (quién me mandará moverme de mis preciosas islas)
La verdad que gozo leyendo estos cínicos trocitos de tu atormentada vida laboral.
Un abrazote.

Christian W Linares dijo...

Bonita clasificación de currantes guarneros! La verdad es que tiene que ser un trabajo entretenido! No he estado nunca en la Warner, más que nada porque mi bolsillo no me lo permite y porque siempre he pillao descuentos pal Parque de Atracciones (sí, lo siento), pero voy a tener que replantearme esto, creo. Eso sí, prometo ser un cliente agradecido que no se enfada ni con operadores ni con nadie!

Aitor Maiden dijo...

@ dr.indy: pues tendré que pasar a echar un vistazo.

@ ANRO: bah, no creas que hace tanto frío.

@ Zips: tu busca descuentos pa la Guarner, que los hay en todas partes.

davydan dijo...

Me ha molado lo de "el niño mimado de los supervisores" y lo de " el mejor operador del parque" es lo que le da chicha a las conversaciones de recogida, descansos y momentos parking.

Por cierto yo quiero pasarme de "la Elite" a los "Hobbits".

Aitor Maiden dijo...

@ davydan: lo siento, tu eres elitista y de los chungos.

Anónimo dijo...

Tírate un poco más el rollo si eso...
Una cosa es verdad: TE EMPANAS.

Aitor Maiden dijo...

@ Txu Mifune: para eso estais los auxiliares, para desempanarme y darme la ostia necesaria para salir de mis siestas.